jueves, 28 de abril de 2016

LE MATOS (2015) Chronicles From The Wasteland / Turbo Kid OST


Y como no podía ser de otra manera, hoy toca presentar al compañero de viaje perfecto para después de visionar la entrañable Turbo Kid, de la que ya comenté en mi blog hermano Melting Man. Hablamos de su grandiosa banda sonora creada por el dúo de synth-wave experimental de Montreal llamados Le Matos, un dúo que, a poco que empiecen a salir del país de las antípodas, debería convencer a la, cada vez mayor, parroquia electro ochentera internacional. Si hablamos de Carpenter Brut, NightSatan o Nightcrawler como algunos de los pilares más destacables del movimiento, ahora debemos añadir sin rechistar a Le Matos, imprescindibles.

Dividia en dos partes diferenciadas, la primera consta de 10 temas inspirados en la imaginería y la estética retro de la película y funciona como un disco largo de synth-wave al uso sin necesidad de estar acompañado de la película, y en la que nos encontramos con una variedad de samplers ochenteros que exponen las bases del movimiento impuestas por el maestro John Carpenter en su día, de la misma manera que nos encontramos con retazos impagables de electro pop inlcuidos en la mezcla de manera magistral. Valga la muestra de No Tomorrow, el tercer tema, interpretado por Pawws, como prueba irrefutable de mis afirmaciones.

 

La segunda parte es una holgada colección de 40 composiones derivadas directamente de la banda sonora de la película. Interesante como acompañante, disfrutable también no nos vamos a engañar, pero es indudable que su primera parte compuesta como inspiración es altamente superior como disco, más sólido y más dinámico que la propia banda sonora. Supongo que será tan imposible hacerse con la banda sonora en vinilo como ver a la banda en directo interpretarla. Por el momento seguiremos disfrutando como un niño con bicicleta nueva del bandcamp de la banda sonora.
 

lunes, 25 de abril de 2016

BEASTWARS (2016) The Death Of All Things


Conformando una de las trilogías más prodigiosas, magistrales y apocalípticas de la escena sludge de los últimos años, el cuarteto de Nueva Zelanda Beastwars nos entrega su tercer larga duración, que lleva por título The Death Of All Things, en el cual se revelan como una banda segura de si misma, cómoda en sus formas, de la misma manera que apuestan, arriesgan y experimentan fuera de sus límites abriendo las puertas a una nueva etapa que, espero, nos depare una nueva trilogía tan grande o mayor de la que hemos podido disfrutar en estos 5 años.

https://open.spotify.com/album/7Dm7SgfxThJcYlxdEKgNuM 

Apoyados como siempre en el sludge pantanoso, su manera de oxigenar ese oscuro lodazal consiste en rescatar ritmos y sonidos del grunge noventero, subido de volumen y puesto de anabolizantes hasta las cejas, coronando todo ello con una capacidad vocal absolutamente única e incomparable,  el trabajo a las voces de Matt Hyde es de una calidad incontestable. Y es precisamente Hyde quien, en este The Death Of All Things, destaca sobremanera gracias a la experiementación con nuevos registros elevando la portentosa ejecución de una banda inconmensurable hasta límites insospechados.

 

Pero la banda compuesta por James Woods al bajo, Nathan Hickey a la batería y Clayton Anderson a la guitarra, tampoco se queda corta y aunque apuesta por un cuerpo algo más accesible, tampoco sienten necesidad de negarse a la experiementación. Buena muestra de ello es el ejercicio acústico de The Devil Took Her o el siniestro goth-rock de Witches. Dos de los temas más destacables dentro del conjunto y que pueden ser la prueba de que Beastwars no es, ni de lejos, una banda sludge al uso.

Puntuación 9

martes, 19 de abril de 2016

LIKE RATS (2016) II


Con base en Chicago y formados a partir de bandas como Pagan Youth, Left Hand Path o Weekend Nachos, estos últimos anunciaron su cese como banda a principios de 2016 una vez cumplidos sus compromisos en directo para el presente año, el quinteto de death metal Like Rats nos entrega su segundo álbum largo de la mano de la siempre en crecinimiento Southern Lord Records. Editado a mediados de Marzo y expuesto al público a través de su bandcamp, Like Rats recupera, como muchos otros, ese sonido harto conocido proveniente de la old school, optando, como pocos hacen, por los medios tiempos más contundentes dentro de ese encapsulado estilo.

 

Anclados estilísticamente en los primeros Entombed, en su parte más swedish, y retomando la impasible brutalidad de unos Obituary, en su vertiente más floridesca, no les hace falta parecerse excesivamente a ninguno de ellos gracias a un planteamiento y a un sonido tan personal como estudiado, que los propone como una de los actos de death metal a la old school más interesantes y disfrutables de la actualidad. En un momento en el que la mayoría de grupos de dicho revival tira de velocidad punta y blastbeats extremos, Like Rats se recrea en el inmenso y denso lodazal del estilo aportando, en su mayoría, composiciones plagadas de medios tiempos, dotadas de sobrada rabia, incontenible furia, gigantesca oscuridad y una descomunal mala baba que los encumbra hasta lo más alto de la escena actual.

Puntuación 9

lunes, 18 de abril de 2016

PJ HARVEY (2016) The Hope Six Demolition Project.

http://www.mirrorcreator.com/files/C4AYGLQX/PJ.rar_links


Teniendo que recuperar el blog una vez más, cada vez van más rápido en borrármelo, ésta vez me han deshabilitado hasta la cuenta de blogger, tampoco es la primera vez, pero como ya sabéis, yo sigo a las mías. Solamente un apunte, el nombre del blog, Píldoras Musicales 10, es debido a que, incomprensiblemente, el 9 ya estaba pillado y he tenido que subir un número más, para los que llevéis la cuenta lo digo, que fijo que no será nadie más que yo. Y si de algo nos podemos alegrar este fin de semana, aparte de haber asistido al concierto en el Palau Sant Jordi de Florence + The Machine, un bolo prácticamente perfecto sino llega a ser por la falta de volumen que acusaba la banda, es de la aparación, finalmente, del nuevo disco de Polly Jean Harvey, una de las musas más inglesas misteriosas de la indie-rock.

 
Retomando su actividad 5 años después de su último asalto largo, el todavía muy presente en mi memoria Let's England Shake!, PJ Harvey regresa a la palestra por todo lo alto con un disco muy en la línea de su impresionante Stories From The City, Stories From The Sea del 2000, tomando ciertos paralelismos estilísticos al estar ambos muy influenciados por la música americana, y, de la misma manera que haría en aquel Primavera Sound de ese lejano 2001 en el Pueblo Español, la Harvey regresa al Festival Europeo por excelencia para deleitar a la ciudad Condal con otro de esos directos para los anales de música. 

 
Sobre este The Hope Six D. Project diré que nos encontramos ante una Polly Jean bastante accesible, dentro de ese personal universo desvencijado e inconexo que saca a relucir siempre la inglesa en sus discos en mayor o menos medida, y accede de manera evidente a las raíces de la música americana a través de una instrumentación muy concreta y unos tempos muy volátiles. Honesto y crudo, pero a la vez esperanzador y embrujador, el noveno disco de estudio de PJ Harvey es un nuevo de pedazo de la peculiar y única visión de una artista de tan incomprabale e inclasificable como su propia música.

lunes, 11 de abril de 2016

DEFTONES (2016) Gore


Deftones es otra de las bandas que más impacto me causó en su día. Su primera trilogía formada por Adrenaline (95), Around The Fur (97) y White Pony (2000), los convirtió en una de las potencias creativas más representativas del nu-metal, etiqueta que nunca les gustó y que portaron a razón de estigma como los mejores dentro del género, con el permiso de Korn, y que les llevó, a partir de su cuarto álbum autotitulado del 2003, a explorar los espacios y las formas del metal y el rock alternativo a fuerza de experimentar con las texturas, las capas y la fragilidad de las atmósferas, Saturday Night Wrist (2006), de manera un tanto irregular sin llegar a conseguir ni el objetivo y ni el impacto deseado quedándose a medio camino de todo.


Con la desgracia sobrevolando sus cabezas desde el momento en el que Chi Cheng sufrió el accidente que lo dejó en coma en 2008 y que acabó ocasionando su muerte en 2013, la música de Deftones perdió parte de su esencia y su rumbo, quizás a raíz de este hecho, y por ello, bajo mi punto de vista, discos como el Diamond Eyes (2010) o el Koi No Yokan (2012) se vieron afectados de alguna manera por ello. Ya sea en la desestructuración o en la irregularidad de sus temas, Deftones no acababa de encontrarse dentro de su propia mutación sonora vagando, aún con esas de manera solvente, dentro de una difusa oscuridad que los llevó a un hetéreo e intangible plano nada fácil de acceder para mi persona.

 

Liberados ya de la carga que suponía tener que ver sufrir a Chi Cheng en todo su periplo hospitalario de 5 largos años, primero el accidente con el coma, la salida del coma, la difícil recuperación, la posterior decaída y finalmente su defunción, Gore, uno de los títulos más acertados y atractivos de toda su discografía, sirve para expulsar todos esos demonios escondidos durante esa oscura época de sus vidas resultando en el mejor disco de Deftones en los útimos 10 años. Aunque he de admitir que Gore me ha hecho volver la vista atrás para revisar su anterior Koi No Yokam y mostrarme un disco muy superior a lo que tenía en mente, Gore se lleva la palma sin lugar a dudas.

 

Llegando a jugar magistralmente con todos y cada uno de los elementos que han ido incluyendo a su ampliada y mejorada forma de expresión musical, hasta ahora no habían conseguido concretar y enfocar sus esfuerzos de tal manera como para componer un disco de la poderosa y cuantiosa calidad de la goza este Gore. Con una clara línea ambiental y una amplificada majestuosidad proveniente de una personalidad mucho más visible y evidente, la combinación de las partes más duras, con las más emocionales, casan a la perfección con esa ambientación espaciosa, elegante y maravillosa con la que han conseguido vestir a su noveno disco de estudio. Producido magistralmente por el muy brillante Matt Hyde, un tipo que cada día sopredende más y mejor, estamos ante uno de los mejores discos del año si se le dan las escuchas necesarias. Un grower de manual.

Puntuación 9

jueves, 7 de abril de 2016

THE LAST SHADOW PUPPETS (2016) Everything You've Come To Expect


Haciendo honor a su título "Everything You've Come To Expect", el segundo álbum del supertrío formado por Miles Kane (The Rascals) a la guitarra, Alex Turner (Arctic Monkeys) a las vocales y James Ford (Simian Mobile Disco) a la batería y a los mandos de la producción del disco, ofrece exactamente eso, "Todo Lo Que Esperábamos" y puede que algo más. Algo que todavía no he conseguido discernir después de varias escuchas es si nos encontamos ante un disco superior a su debut. Hacen falta más escuchas para ello pero creo que, cuanto menos, están al mismo nivel, y eso ya es todo un logro ya que su debut era absolutamente impecable.

 

Retomando la tradición de la portada de su primer disco por las fotos añejas, recordemos que la preciosa foto en glorioso blanco y negro que presenta el arte de portada de su debut es de 1962 y está realizada por Sam Haskins a una modelo llamada Gill, para la portada de su segundo álbum han rescatado una potente foto del año 69 disparada por Jack Robinson a Tina Turner en Nueva York señalando ese carácter soul que lleva impreso el disco en muchos momentos. Mucho ha costado, 8 años de interválo entre ambos es bastante, pero hay que admitir que el resultado ha valido la pena, aunque estemos hablando de un disco de poco más de 35 minutos y 12 temas, el disfrute de tener al siempre impresionante Alex Turner a las vocales fuera de sus indispensables Arctic Monkeys es un lujo que se presenta muy pocas veces.

 

A partir de las declaraciones de la propia banda hemos sabido que su intención es la de componer una trilogía de discos, éste sería el segundo,  aunque no han aclarado el enfoque de ella. Pero lo que nos queda claro después de este segundo trallazo de pop refinado, ejecutado con  mucha clase y de aires cultivados, es que la facilidad que tiene este trío para convencer a la primera escucha, enganchar a la segunda y convertirse en adicción a la tercera, es impresionante y absolutamente irrefutable. Esperando su actuación en el próximo Primavera Sound como un desesperado, imperdibles es poco.

Siento no haber encontrado ninguna filtración del disco. De todas maneras si la pongo me tirarán el disco los de Blogger en menos de lo que canta un gallo.

Favorita absoluta: Dracula Teeth (por supuesto)

Puntuación 8

domingo, 3 de abril de 2016

WEEZER (2016) Weezer (White Album)

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Después de haber podido aguantarme sin escuchar ninguno de los muchos adelantos del disco que han ido cayendo previa salida de este White Album, en Spotify llegaron a liberar hasta 5 singles del disco (eso es la mitad del mismo), y llegar totalmente virgen al décimo largo de una de las bandas más importantes y que mayor impacto han tenido en mi vida musical desde sus inicios hasta hoy, las sensaciones recibidas en las primeras escuchas, debo llevar ya 20 por lo menos, han sido las de siempre. Sin novedad en el frente, eso son tan buenas noticias, como no tan buenas. Intentaré explicarme a ver si se me acaba entendiendo bien.

 

Mi proceso ha sido el clásico. En la primera escucha he pensado que habían pinchado, en la segunda que el fracaso no había sido tan estrepitoso como me parecía a primera escucha, en la tercera ya me había familiarizado con algunas de ellas disfrutando tímidamente de los estribillos, en la cuarta empezaba a crecer de manera desmesurada y en la quinta ya me parecía la maravilla esperada. Es algo natural, me pasa siempre, pero una vez rendido al ritmo hip-hop de Thank God For Girls, al tributo admitido a los Beach Boys en (Girl We Got A) Good Thing, o al clasicismo power-pop de Do You Wanna Get High?, el resto ha venido rodado.

 

Sin duda estamos ante otro gran hito del power-pop más redondo propiciado por la banda reina del estilo, de eso no hay duda, pero en cuanto a mi respecta, ninguno de sus cuatro últimos discos, White Album (2016), Everything Will Be Alright In The End (2014), Hurley (2010) y Ratitude (2009), han conseguido superar a su última gran obra, el Red Album (2008). White Album funciona a las mil maravillas dentro del legado más clásico de la banda, esa zona de comfort que tan buenos resultados les ha dado siempre y en la que la gran mayoría de fans se sienten totalmente cómodos y realizados dentro del universo Weezer más accesible, luminoso y, en el caso concreto que nos ocupa, más playero que nunca.

 

Y no seré yo quien os quite esa ilusión, (amigos+sol+playa+cervecita+Weezer=perfect combo), soy fan y moriré fan de Weezer se pongan como se pongan, pero para mi gusto, los mejores discos de Weezer son, tampoco expresamente por ese orden, Blue Album (1994), junto al Nevermind de Nirvana el disco que más veces he escuchado en mi vida, Pinkerton (1996), el disco más oscuro y complejo de WeezerMake Believe (2005), uno de los discos más personales de Cuomo, y el nombrado Red Album (2008), el disco más experimental de la banda hasta la fecha. Disfruto del resto cosa mala, adicción y felicidad a raudales, me paso el día cantando y con la sonrisa en la boca, pero soy más de los Weezer torurados, desituados, descontentos y oscuretes. El White Album playero es la equivalencia actual del Green Album campestre de entonces. Vamos, que si te cascas los dos seguidos, es como si te vas de "campo y playa". A mi me tienen para toda la vida.

Puntuación 8