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martes, 19 de febrero de 2013

NAILS (2013) Abandon All Life



Y como ya comentaba ayer, la semana va a ser dura. Buena y oscura muestra de ello es el nuevo pepinazo extremo en forma de disco que sacan los californianos Nails, quienes en muy poco tiempo se han hecho con el título de nueva banda extrema favorita para muchos después de dejarnos en el 2009 aquel imbatible Unsilent Death. Brutalidad, dolor, miseria, placer, hostilidad, y mucha, pero que mucha, mala baba, es que concentran estos 10 misiles en no más de 17 minutos de masacre sonora. Southern Lord es el sello, por supuesto.

 

De nuevo bajo la batuta sonora del Dios del hardcore y el metal extremo de la actualidad, Kurt Ballou, el disco se grabó, ¿como no?, en los Godcity Studios, de los que de nuevo podemos decir es el puto templo sagrado del sonido del fin del mundo. Kurt Ballou es el Dios y Godcity Studios (como bien indica su nombre) su puta ciudad donde domina hasta el más mínimo detalle para, en este caso, conseguir sacar de los Nails uno de los mejores discos extremos del año y un compañero a la altura de su imperdible debut.

 

A excepción de 2 temas, el quinto, que funciona como una pausa justo en medio del disco, y el décimo, que también funciona a la perfección gracias a que es el último, el resto es puro burrerío sonoro, cafrismo desenfrenado, una bulla de espabila que te corto la cabeza y una contundencia que ni el mismísimo King Kong para 8 temas de los cuales tan sólo uno llega a los dos minutos. Pura droga sin cortar.

jueves, 4 de noviembre de 2010

MASAKARI (2010) The Prophet Feeds


Y seguimos paseando por el lado salvaje de la vida de la mano de estos oriundos de Cleveland que para suerte nuestra no tienen nada mejor que hacer que darle al d-beat y al crust que da gusto. Si lo vuestro es hacer sangrar vuestros oídos a base de bien no podéis dejar pasar la oportunidad de escuchar el debut de estos sanguinarios Masakari, puede que con un nombre así no os digan demasiado pero si nos fijamos en el art-work, su siniestra música no se aleja demasiado de esa torturada imagen que nos proponen en su portada, un cura, dominado por una demoníaca presencia, y convirtiendo a un adepto a base de vejarlo y maniatarlo como bien ha sabido hacer la Iglesia Católica a lo largo de los siglos, toda una declaración de intenciones.


Estos auténticos mastuerzos saben bien como canalizar su mala hostia plasmándola en forma de canciones que escupen rabia y bilis como pocas y concentrando su desmesurada furia en cuestión de dos minutos. Las letras tratan de temas tanto políticos como sociales o religiosos retomando el discurso de las bandas de mediados de los 80 sin que por ello tengan que asemejarse a ellas en forma. Su capacidad para cambiar los tempos en canciones tan cortas sin perder la inagotable ferocidad de la que hacen gala durante todo el disco, sobretodo gracias al espeluznante registro de su vocalista, la complejidad a la hora de componer su temas en los que tanto la técnica como el burrismo son de los más importante o su graciosa manía de poner extractos de speeches relacionados con el tema en cuestión. Todo ésto y mucho más hace que te invada un sentimiento de odio y disconformidad a partes iguales que al fin y al cabo es dónde nos querían llevar éstos animales.


Dedicado especialmente a mis colegas Mongotrón y a Magli que se les va a hacer la boca agua después de lo escrito y van a mojar sus gallumbos después de escucharlos, garantizado hermanos, si ya teníamos en un pedestal a los Nails o lo último de nuestros queridísimos Dishammer aquí tenéis otra buena dosis de macarrismo descerebrado para deleite de vuestros pútridos oídos, je je je.

miércoles, 20 de octubre de 2010

DISHAMMER (2010) Under The Sign Of The D-Beat Mark


Los héroes nacionales del D-Beat más truculento y lujurioso están de vuelta para hacernos pasar un rato brutal a base de breves pepinazos capaces de volarte la tapa de los sesos con su cruda y descarnada ejecución. Hay que decir que no es un regreso en toda regla ya que lo que tenemos entre orejas es una pequeña colección de canciones de la sesión de grabación del imbatible Vintage Addiction (2008), pero os puedo garantizar que pueden competir perfectamente con las del Vintage colocándose a la altura de sus mejores temas desde la primera escucha.


Con un título tan explícito y una portada aún más explícita lo que nos vamos a encontrar en éste Under The Sign Of The D-Beat Mark es exactamente lo que nos esperamos, un auténtico atentado sonoro contra todo y contra todos perpetrado por unos expertos terroristas del ritmo que saben perfectamente como hacerte disfrutar a golpe del D-Beat más macarra y sucio que podrás escuchar en tu vida. Temazos tan contundentes como el que da nombre al disco o la final Rusty Coffin vuelven a poner a éstos animales salvajes como una banda intratable en su terreno y que estoy seguro que en breve nos darán otra alegría con éste gran proyecto formado por gente de Moho, Looking For An Answer, y demás artefactos explosivos.