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miércoles, 9 de septiembre de 2015

SLAYER (2015) Repentless


Si ya es difícil afrontar un disco de Slayer sin Lombardo, la banda decidió una vez más expulsarlo (de malas maneras) el pasado 2013 perdiendo así la cuenta de las veces que ha entrado y salido del combo el preciado batería, es casi imposible disfrutrar de este contundente Repentless sabiendo que Jeff Hanneman no volverá a pisar la faz de la tierra. A causa de un fallo en el higado, Hanneman llegaba a los infiernos el pasado 2013 dejando huérfanos de una guitarra a Slayer y dejando, también, a tres generaciones de fans de Slayer absolutamente destrozados. Su trabajo en Slayer es absolutamnete inspirador y referencial, quedando escrito a fuego en los libros de historia musical, de la misma manera que significaba una de las marcas imborrables del sonido y el estilo de una las mejores bandas de metal de toda la historia.

 

Lamentaciones aparte, Repentless es un buen disco, Slayer no creo que sea que sea capaz de hacer un disco malo en la vida, aunque el Diabolus tiene bastantes detractores, todo sea dicho. La adición de Gary Holt (Exodus) en sustitución de Hanneman y la del habitual Paul Bostaph a los parches, funciona a la mil maravillas, Holt ya ha realizado giras con ellos y Bostaph es prácticamente de la familia, pero es innegable que tanto el sonido como el estilo de la banda se ha visto afectado considerablemente y, al menos por mi parte, hecho demasiado en falta las virgerias y las contundencias de Hanneman como para poder valorar este disco como un paso a delante para la banda.

 

Puede que sirva como artefacto para orquestar una nueva gira y salir a tocar 3 o 4 temas de este Repentless y llenar el resto del repertorio con los clásicos más incendiarios de la banda de thrash más brutal y blasfema del planeta, algo con lo que muchos de sus fans de última hornada estarán contentísimos, pero creo que yo, en este punto concreto, me apeo de los Slayer para siempre. No iré al concierto con Anthrax, ya que los he visto varias veces a ambos y a los Kvelertak una vez, además de que el precio ya de entrada me tiraba bastante para atrás, pero escuchado lo escuchado en este Repentless, la decisión está tomada.

lunes, 6 de mayo de 2013

SLAYER (1988) South Of Heaven


 

Era de obligado cumplimiento el rendirle un más que merecido homenaje póstumo a uno de los guitarras más duros y creativos que ha parido el metal extremo desde que el término se acuñó. Jeff Hanneman nos ha dejado después de una dura batalla contra la toxina que dejó en su sangre una araña que le picó en el brazo en uno de sus viajes. Una desgracia que ha tenido a Jeff apartado desde hace años de sus queridos Slayer y que al final lo ha arrancado del mundo mortal para formar parte de ese Olimpo de Dioses de la guitarra.

 

Se me hace muy difícil escoger un sólo disco que represente el referencial e influyente trabajo de este maestro a la guitarra, y todavía más contando que toda su andadura ha sido a lomos de esa bestia parda llamada Slayer a la cual pocas batallas perdidas podemos asignarle, pero creo que el más simbólico para este caso, aunque si algún sitio a ido Jeff seguro que al cielo no ha sido, es el South Of Heaven del 88 publicado por la Def Jam.

 

El cuarto disco del cuarteto formado por Tom, Kerry, Dave y Jeff, acto seguido del pepinazo extremo del Reign In Blood, era un disco mucho más trabajado en estructuras, mucho más limpio en sonido y, por consiguiente, un escalón más arriba en la calidad y la profesionalidad del combo. De ahora en adelante ya nada será igual, no creo que los Slayer puedan levantar cabeza sin Jeff, incluso con él ya hubieron algunos discos más flojos. Veremos que sacamos del inminente nuevo disco que tiene que publicar la banda, pero mis esperanzas se han esfumado con la muerte de Jeff. La comunidad del metal vuelve a teñirse de negro.