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jueves, 5 de abril de 2018

JACK WHITE (2018) Boarding House Reach

(portada alternativa)

Habiendo formado parte de uno de los dúos mas reverenciados por mi persona (y la de muchos otros) de finales de la década de los 90 y la primera década de los 2000 (The White Stripes), siendo partícipe de dos de los proyectos rockeros más interesantes de los últimos años (The Dead Weather y The Raconteurs) y habiendo colaborado con artistas tan dispares como incontables de todos los calados (A Tribe Called Quest, Beyoncé, Alicia Keys), la figura artística de Jack White puede considerarse prácticamente como imprescindible dentro de la actualidad rock de las últimos 25 años y, por supuesto, ineludible a la hora de nombrar las personalidades musicales más importantes, notorias, influyentes y referenciales de la música americana del nuevo nuevo milenio. Por todo ello y, sobretodo, por los tres fantabulosos discos en solitario que ha facturado en los últimos 6 años, poder verlo finalmente sobre las tablas de un escenario, evento imperdible que calará el primer día del Festival Cruïlla que se celebra en Julio en el recinto del Fòrum de Barcelona, va a convertirse en un momento sumamente especial para mí.


Con dos discos de estudio a sus espaldas facturados bajo su nombre artístico (Blunderbuss, 2012 y Lazaretto, 2014) John Anthony White vuelve a meterse en el estudio, esta vez han sido tres repartidos entre Los Angeles, Nueva York y Nashville, para facturar el disco más inclasificable y bizarro de toda su carrera. Gestado en un pequeño apartamento de Tenesse en el que White grabó todas las maquetas de las canciones en una grabadora reel-to-reel (magnetófono o magnetófono de bobina abierta) que adquirió cuando tenía 14 años, Boarding House Reach está plagado de sorpresas, matices y variaciones estilísticas de alto nivel y cierta complejidad haciendo de él una obra multidimensional, elástica y alucinógena a partes iguales con la que hay que estar dispuesto tanto a obviar las ideas preconcebidas que podamos tener sobre lo que nos deberíamos encontrar en un disco de Jack White como a sacudirse todos y cada uno de los complejos musicales que podamos tener antes de pegarle una escucha, dato a tener muy en cuenta.


Forjado sobre la clásica base de rock y blues añejo a la que nos tiene bien acostumbrados White en casi todas sus personificaciones musicales y explotada febrilmente en su faceta en solitario, el música natural de Detroit se arma de valor para producir el disco, co-mezclarlo y tocar en él la guitarra, la batería, los teclados y los sintetizadores (ahí es nada) y en el que han colaborado varios músicos de estudio para darle forma a esta obra de orfebrería musicales de dimensiones casi cósmicas. Volcando su versatilidad estilística en cada uno de los temas convirtiendo algunos de ellos en descomunales collages musicales de alto nivel, el disco navega por el soul, el gospel, el funk, el jazz, el country, la experimentación electrónica, el spoken-word o incluso el rap sin sonar forzado en ninguna de sus vertientes y poniendo como testigo único e hilo conductor del disco su variado registro vocal (prácticamente todos los temas tienen efectos en las voces). Una maravilla de órdago a la grande. 


Curioso ver incluido al fin uno de los temas de White que más flirteos y novias ha tenido desde su primer esbozo en 2005 cuando Over And Over An Over iba a convertirse en un tema de los White Stripes para más tarde sonar como una posible colaboración con Jay Z o incluso oír campanas de su grabación en sus días junto a The Raconteurs. Me alegro mucho de que al final haya salido a la luz, lo merecía, y que haya sido precisamente en uno de sus discos en solitario.

Puntuación 9

jueves, 20 de octubre de 2016

KATE TEMPEST (2016) Let Them Eat Chaos



Kate Tempest, la joven rapera-poeta-escritora inglesa que hace un par de años nos regaló ese impresionante debut llamado Everybody Down (Dada Records) y que nos ofreció aquel memorable directo en Barcelona dentro del marco del Sónar Festival, vuelve al candelero (y también a Barcelona el próximo 8 de Noviembre al Apolo) con su segundo álbum largo titulado Let Them Eat Chaos. Un título que engloba toda la rabia, la rebeldía y la fuerza de una artista multidisciplinar que expele creatividad, realidad y sinceridad por los cuatro costados.

 

Con varios libros de poemas editados en su haber (acaba de salir su primer libro de poemas traducido al castellano titulado Mantente Firme), el estilo de rapear de Tempest roza con valentía y solidez el spoken-word tomando como referencia esas sesiones nocturnas en los clubs londinenses (y americanos) en las que un poeta se sube al escenario, acompañado por un piano, para escupir sus rimas con la fuerza catárquica que ofrece el vaciado emocional y crítico ante el público.

 

Ampliando su poderosa y juiciosa propuesta (es difícil descifrar todas sus letras por mucho que te hartes de darles vueltas) Let Them Eat Chaos está reforzado por toda una serie de ritmos de carácter urbano e industrial que definen a la perfección las oscuras y certeras historias que Tempest desgrana en sus composiciones recordándonos lo importante que es la música para mover conciencias y denunciar injusticias. Sin duda estamos ante una de las artistas más completas, complejas y potenciales de los últimos años de la misma manera que nos encontramos ante uno de los mejores discos de rap de la última década.

viernes, 11 de marzo de 2011

GIL SCOTT-HERON AND JAMIE XX (2011) We're New Here


Aquí vamos a ir por partes para que quede bien claro la calidad y la embergadura de este irrepetible, aunque esperemos que no sea así, e inimaginable proyecto en el que se han visto metidos dos figuras que en momento dado no tienen nada que ver pero que a través de sus perosnalidades musicales han conseguido fusionar sus esencias en un disco de atmósferas opresivas e infecciosas provistas por Jamie que le van como anillo al dedo a las eclécticas y poéticas líricas del maestro Scott-Heron, un auténtico superiviente de los salvajes años 70.


Empezaremos por el mítico y legendario Gil Scott-Heron, un poeta venido a músico impulsor de los derechos de los gethos a través del spoken-word y padre de lo que hoy conocemos como hip-hop y del que todavía se revindica la importancia de sus letras para la liberación opresiva a la que se han visto sumidas la minorías étnicas en EEUU desde tiempos inmemoriales. Su famosa composición Revoltion Will Not Be Televised constituye una insignia tal que esa misma frase sigue vigente en los raps de nuestros días recordando la importancia que tuvo, tiene y tendrá este ídolo del pueblo afro-americano. Su discografía comprende la década de los 70 como su más fructífera, la de los 80 como algo más vaga y un sólo disco en el 94 dónde empezó todo un periplo de problemas con la justicia y entradas y salidas de las clínicas de desintoxicación hasta que el pasado 2010 el capo de Xl Recordings lo recuperó para lanzar un disco que se titulo We're New Here. Hasta aquí la historia de este grande de la música.


El londinense Jamie XX es el tercer personaje en la sombra del combo XX (el que no canta), proyecto que en el 2009 se puso en boca de todos con ese debut autitulado llamado simplemente XX, y del que me enamoré inmediatamente al escuchar ese minimalista y ultra orgánico trasfondo electrónico del que él es el único responsable en el grupo inglés. Su sobrada calidad a las tablas para transmitir sentimientos que van desde la calidez del reggae hasta la frialdad del trip-hop se convierte en el alma de los XX sin que ello le quite protagonismo a las privilegiadas voces de sus vocalistas, estoy deseando que salga su nuevo disco.


Pues bien, esta fusión tan extraña y en un principio desequilibrada surge a raíz del interes de Jamie por reinterpretar al completo la última obra del maestro Gil Scott-Heron y conseguir con ello, pienso que sin pretendenrlo, una maravilla que rompe con todas las espectativas posicionándose como un disco que debería sentar las nuevas bases para un estilo tan estático y desfasado como es el trip-hop y servir de revulsivo para todos esos estrambóticos artífices de infumables discos de dub-step faltos de alma y a los que bien les serviría fijarse en la frescura y accesibilidad que logra el joven Jamie en esta magnífica reinterpretación del disco de Scott-Heron. Disco del que solamente se han conservado los versos del artista dándole una nueva dimensión a los temas fusionanda a la perfección sus estilos cual almas gemelas. Si os gusta la idea y tenéis plato hay que pedirlo en vinilo ya que su edición viene en formato doble con las instrumentales, y sus respectivas versiones en cd también, y una art-work tan ecléctico y artístico como el contenido del mismo, una puta joyaca!!!.