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lunes, 18 de agosto de 2014

ENTRADA VACACIONAL (5 DÍAS, 5 PÍLDORAS)

Siento haberos dejado colgados prácticamente una semana, pero la previsión era que esta pasada semana tendría conexión en el sitio de vacaciones en el que he estado, pero finalmente no ha sido así y la periodicidad del blog se ha visto afecta. Pero tal y como prometí en mi última entrada vacacional, ahora toca la tanda de brutalidad reportada por las huestes del doom, el black, el death, el industrial y, ¿porqué no?, del rap-metal. Podéis escoger el trozo de pastel que más os guste, para mi, cuanto más oscuro y negro mejor.

BELPHEGOR (2014) - Conjuring The Dead


Abrimos la caja de los truenos con los autríacos Belphegor. Una de esas entidades oscuras que, sin tener que tomarse demasiado en serio, en ocasiones parecen hasta reirse de ellos mismos, llevan ya la friolera de 10 discos en su haber en sus prácticamente 20 años de carrera. Una cantidad que se dice pronto, pero que cuesta sangre, sudor, heces y secreciones corporales varias, hasta llegar a ella y ellos son dignos merecedores de mención por el simple hecho de mantener una regularidad y una calidad lo suficientemente eficiente como para que, según van pasando los años y los discos, su ejecución y su composición se hayan visto beneficiadas de dicha experiencia. Supongo que poco hay que decir a estas alturas de una nueva descarga de oscurantismo y brutalidad protagonizada por Belphegor, pero si alguien no está todavía al corriente de una de las bandas de blackened death metal más sólidas y capaces de la escena metal internacional, ya está tardando en darle un tiento a esto. Crema negra, oscura y cenagosa.


DOWNSET (2014) - One Blood


Si han regresado los Body Count de Ice-T, ¿porqué no van a poder hacerlo igual de dígnamente los Downset de Rey y Brian?, pues aquí los tenemos con su quinto disco de estudio, éste One Blood, su primer largo en 10 años desde su último, y poco apreciado, Universal. Bajo mi punto de vista, el batacazo con Universal fue tan grande que nunca acabaron de superarlo como banda y en el 2009 dijeron adios a los ecenarios. Pero como suele ocurrir amenudo, la banda ha vuelto a cogerlo con ganas y, pasadas las penurias del pasado, una década es tiempo más que suficieneo para curar las heridas del orgullo, los de Los Angeles han vuelto al estudio para rubricar un disco al más puro estilo Downset. One Blood es un disco que puede competir en altura con el Check Your People o el Do We Speak A Dead Lenguage? sin problemas, de nuevo no han sido capaces de superar su impactante debut, pero tan sólo por eso, ya lo hace merecedor de varias escuchas. ¿Estamos viviendo un revival del rap-metal?, si es así quiero un disco de Rage Against The Machine ya, por favor.


KRIEGSMASCHINE (2014) - Enemy Of Man


Segundo largo de esta banda polaca de la que no he tenido constancia hasta el momento en el que me presentaron este impresionante Enemy Of Man. Trío de Cracovia formado por Darkside, Destroyer y M., encarado al black metal de corte personal consiguiendo parir una bestia tan original como disfrutable que bebe de varias influencias sin que ninguna de ellas inunde por completo su personalidad. Un disco escueto en número de canciones, 6 son los temas que lo componen, pero generoso en el minutaje de las mismas, ninguna baja de los 6 minutos, en los cuales la banda despliega todas sus armas, que no son pocas. Ambientaciones ocultistas, atmósferas opresivas, delirios depresivos y ciertos dejes que rozan el groove o el industrial, hacen de ellos una rara avis capaz de sorprender enormemente en un momento del estilo en el que todo se torna más interesante y rebuscado que de costumbre, algo que se agradece horrores, los que ellos causan.

NOVEMBERS DOOM (2014) - Bled White

Una de las bandas de doom-death más talentosas del planeta, Novembers Doom, nos honra de nuevo con su presencia. Después del carismático Aphotic en el que mostraban una extensión de su magistral estilazo recogiendo y apoderándose de aún más influencias para flitrar en su, ya de por si, riquísimo repertorio estilístico, la banda de Chicago Ha llevado su sonido un paso más allá y, siguiendo la estela de su anterior largo, Bled White reincide en la misma línea de voces limpias, casi espirituales, y dota a sus composiciones de un dinamismo aún más jugoso y disfrutable que en sus anteriores entregas. Esto es oscuro, desolador, pero también es claro como el amanecer y esperanzador como un mañana mejor.


GOATWHORE (2014) - Constricting Rage Of The Meciless


Y ya  que hemos empezado con una de las bandas más sólidas dentro del blackened death metal, vamos a hacer lo propio para finalizar, aunque en este caso no en el sentido más estricto del estilo. Goatwhore siempre se han caracterizado por ser una banda en constante crecimiento, cada nueva obra del combo de Louisiana aporta algo nuevo al sonido y al estilo de la banda, pero hay que admitir que con este Constructing Rage Of The Merciless se han salido por los cuatro costados. Si su variedad estilística ya contaba con ramalazos del crust y del hardcore, ahora tenemos que añadirle el black and roll y el black melódico a la viciosa y explosiva mezcla que practican los Goatwhore consiguiendo, de este modo, una bestia con tantas cabezas (estilos) como la de su portada.

Con esto tenéis para una semana más...

miércoles, 25 de junio de 2014

BODY COUNT (2014) Manslaughter

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Más de uno pasará de esto olímpicamente alegando que el rap-metal, estilo muy en auge en los noventa gracias a bandas como Downset, Clawfinger, Rage Against The Machine o estos mismos Body Count, está más muerto que Chanquete, pues ya os digo, al que lo haga y haya disfrutado en su día de las bandas nombradas, que caerá en un clásiso error de prejucios. El nuevo disco de los Body Count, es tan gordo como el peso de su leyenda. 

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Body Count es un combo de rap-metal, en el que caben influencias del crossover y el thrash en menor medida, procedente de California y formado a principios de los noventa por el rapero Ice-T y el guitarra Ernie C., ambos continuan en la banda siendo sus máximos impulsores y cabezas pensantes, que en 1992 publicó su debut homónimo, uno de los discos más controvertidos de su década, y que, desde entonces, nos ha entregado, contando este Manslaughter, 5 discos de estudio de una calidad más bien irregular.

 

No es que hayan ido facturando discos malos, pero lo cierto es que con su debut tocaron techo y no ha sido hasta ahora mismo y con este Manslaughter, que han llegado prácticamente al nivel de aquel épico y legendario debut. Lo digo con la boca bien grande, estamos ante el mejor disco de los Body Count desde su debut y ante una de los obras capitales del estilo facturada 20 años después de su mayor apogeo. Algo impensable, cierto, pero así es esto de la música.

miércoles, 8 de febrero de 2012

DOG EAT DOG (1994) All Boro Kings


Hoy vengo con un disco qué he vuelto revisar hace bien poco, disco de mi infancia de esos de disfrutar a más no poder, y ha dado la casualidad que a tres de mis colegas (esa Crew) le ha hecho mucha gracia por qué a ellos también les encantaba este disco, y cuando algo así ocurre, jajaja, es qué los astros se alinean y hace falta explicarlo. Ya sé que a la mayoría les dará exactamente igual todo esto pero este disco merecía su momento de gloria en la Píldoras simplemente por haber devuelto la sonrisa a cuatro colegas recordando esos años mozos de rap, metal, harcore, punk y trompetas en los que Dog Eat Dog se convirtieron en los All Boro Kings y nosotros en sus festivos seguidores.


Surgidos a princpios de los 90 en la ciudad de Nueva Jersey y en plena erupción del fusionado rap-metal, bandas como Rage Against The Machine, Downset, Sugar Ray, Korn, Humungous Fungus, Incubus y demás estandartes del género empujaban el estilo algunos incluso hasta notables posiciones de las listas de ventas, y firmando por una discográfica tan emblemática como era, y todavía lo es, la Roadrunner estaba claro que las cosas no les podían salir mal.


Con el blanquito y carismático John Connor a la cabeza, esputando rimas a diestro y siniestro de una manera festiva y con un desparpajo digno de mención, y con una banda dispuesta a hacerte dar botes y disfrutar como si no hubiera un mañana parte de la magia de los infalibles Dog Eat Dog residia en su capacidad para marcar la diferencia. Sin necesidad de abusar de ello pero haciéndose notar de manera inequívoca cada vez que aparece su soprendente sonido de trompeta se convertía en la marca de identidad más exclusiva de la qué podía disfrutar un combo de su estilo.

Temas como If These Are Good Times, No Fronts o Who's The King se han convertido en himnos imborrables de una época en la que la gloriosa comunion entre el rap y el metal se conviertía en la fusión de moda y qué a día de hoy, y aún sonando fechado, sigue consiguiendo hacerme saltar de la silla y botar como un poseso. Disco producido por el tristemente desaparecido Jam Master Jay, Dj de los ineludibles Run D.M.C., quién vio en ellos a la nueva esperanza blanca del estilo poniendo su impagable sabiduría al servicio de unos temas y una banda que siempre ocupará un sitio en mi corazón. Ahora solamente falta que Chtulhu también se haya pegado sus festivales escuchando ésto y ya estamos todos...jajaja.

Dedicado a la Tu Pa Crew, a Miguel, qué es quién me los presentó en su día y por lo qué le estaré agradecido toda mi vida, y a Mikel.

viernes, 24 de junio de 2011

LIMP BIZKIT (2011) Gold Cobra


No se si tan siquiera es merecedor de la entrada que le vamos a dedicar pero por todo lo que Limp Bizkit me hizo disfrutar en sus mejores años y por qué en el concierto de reunión que pasó por Barcelona el pasado año tocaron los clásicos de toda la vida y me volvieron a hacer vibrar como al que más hoy vamos a comentar este demasiado demorado (y me refiero a años) Gold Cobra en el que la formación original, con el impresentable de Fred Durst a la cabeza y el excéntrico Wes Borland a la guitarra volviendo a conformar uno de los tándems más jugosos que ha dado el metal moderno en los últimos 20 años, ha decidido volver a liarse la manta a la cabeza y sin variar un ápice sus desfasadas coordenadas musicales han vuelto a crear un nuevo pastiche de rap-metal en el que Fred es el maestro de ceremonias y Borland el acompañamiento perfectos para sus chulerías.


Posiblemente, y a estas alturas de la película, lo mejor que podían haber hecho los Bizkit es exactamente lo que han hecho, volver a facurar un disco como los de antes para intentar conservar algunos de sus antiguos fans e intentar no sonar demasiado desfasados para las nuevas generaciones. El problema real aquí es que ni Fred tiene la gracia, la garra y el desparpajo de antaño ni tampoco Wes sorprende lo más mínimo volviendo a reciclar por enésima vez su batería de riffs atonales típicos del sonido de la banda, además he leído de él que ha vuelto a dejar la banda de nuevo.


Conclusión, más de lo mismo pero bastante peor y sin ningún atisbo de cambio en el horizonte es lo que nos ofrece este sosísimo Gold Cobra con el que, al contrario de nuestro colega Musikero no me han hecho mover el cu-cu en ningún momento para sopresa mía el primero. Señores de Limp Bizkit, recliclarse o morir debería ser vuestro nuevo grito de guerra ya que escuchado lo oído en este Gold Cobra mi valoración final es que se os ha pasado el arroz hace ya tiempo.

viernes, 3 de junio de 2011

SKINDRED (2011) Union Black


Los ingleses Skindred no son nuevos en esto, el bueno de Benji lleva adulterando su peculiar forma de entender la música rock más de 20 años, recordemos que antes de formar a finales de los 90 los actuales Skindred Benji ya militaba hacía años en los míticos Dub War, y por increíble que parezca, por lo fechado de su propuesta, siempre se las consiguen manejar para sonar tan frescos y originales como el primer día. Después de ese mini-Lp que nos soltaron hace dos años, que nos supo a bien poco la verdad, por fin se han vuelto a desamarcar con un buen pepinazo en toda regla con este recién horneado Union Black.


Recordándonos de nuevo quiénes son los maestros indiscutibles en esto del mestizaje musical, con permiso por supuesto de Macaco y Ojos de Brujo (es coña), aquí están de nuevo dispuestos a batallar a base de explosivas bombas de relojería en forma de canción contra todos aquellos que ven en ellos a unos desfasados y creciditos músicos anclados en el pasado y en un estilo que si bien no está muerto pocos coletazos le quedan por pegar.


Y lo bueno es que a ellos tanto les da que les da lo mismo, siguen erre que erre en sus trece facturandos discazos incontestables que son una auténtica fiesta para los sentidos proporcionándote la justa descarga de adrenalina mezclado con la proporción perfecta de actitud y credibilidad. Su altamente disfrutable amalgama de rap, metal, reggae, rock y punk vuelve a engrandecerse en manos de Benji y los suyos tanto en los momentos en que las canciones son una auténtica orgía de estilos como en los que cogen uno de esos estilos y nos sueltan durante el resto del tema. Grandes por derecho.