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lunes, 12 de enero de 2015

MARDUK (2105) Frontschwein

Con el anuncio de su próxima gira junto a Belphegor por tierras españolas, los supuestos reyes del black metal sueco vuelven a la carga con una nueva plaga, su quinta con Mortuus a la vocales, titulada Frontschwein  claramente emperentada con sus discos más bélicos, como podría ser el Panzer Division Marduk de 1999, y bastante separada de esos escarceos experimentales tan enriquecedores iniciados con el Rom 5:12 y materializados en su máxima expresión con el Wormwood, bajo mi punto de vista, lo mejor que han sacado Marduk con Mortuus a la cabeza.

 

Lejos quedan las épicas salvajadas primigenias del Opus Nocturne o la brutalidad magistral del Heaven Shall Burn, Marduk han quedado atrapados por sus propios patrones dando lugar a una banda que, a día de hoy, se disfruta de una manera totalmente diferente a como se hacía en su día. Si a principios de los noventa fueron una de las bandas pioneras en el estilo, poseedores de una personalidad única y atrayente a más no poder, durante la pasada década, y quitando esos dos incursiones experimentales ya nombradas como fueron el Rom y el Wormwood, sus obras no van a más allá de la simple corrección estilística, disfrutables en el marco del estilo, pero nada estimulantes en su ejecución.

 

Lo más destacable de todo es cuando intentan romper esa velocidad endiablada para retomar esos tempos marciales y machacantes adornados de melodías que tan bien funcionaron en el Wormwood, pero que aquí son simplemente destellos en un mar de blast-beats y trémolos vertiginosos. Destacable sobremanera, como siempre, el putrefacto trabajo de Mortuus a las vocales, una verdadera bestia cavernosa capaz de elevar la correcta ejecución de la banda a obra a tener en cuenta gracias a su tabajo al micro, también cabe destacar en su justa medida la crujiente y áspera producción como otro de sus puntos a favor. Creo que la solución pasa por arriesgar mucho más y han demostrado que saben, esperemos que para la próxima vuelvan a tirarse a la piscina de lo desconocido.

martes, 29 de mayo de 2012

MARDUK (2012) Serpent Sermon

   
Ya está aquí, por fin se han abierto las llameantes puertas del averno para desencadenar la furia de la nueva plaga infernal compuesta por los suecos Marduk, dueños y señores hasta el momento, y por muchos años, de la escena sueca y, para muchos, incluso los absolutos líderes indiscutibles del panorama black europeo. Mérito que se tienen bien ganado desde que en el 2004 se hicieran con los funerarios servicios vocales de Mortuus, dejando al mítico Legion fuera de la ecuación, y pavimentando un nuevo camino repleto de siniestras y originales trampas sonoras en las que caer y sentir los mil y un horrores.


Todo eclosionó verdaderamente con el Rom 5:12 del 2007, donde los Marduk empezaban a jugar, arriesgar y ganar la partida, reduciendo con decisión los tempos y sus revoluciones naturales, en ocasiones, hasta tal punto que, simplemente con una atmósfera y las putrefactas vocales de Mortuus, sabían meterte el miedo en el cuerpo sin dejar en ningún momento ese áurea de satánicas deidades del black metal más auténtico y diabólico. Pero lo mejor estaba todavía por llegar. 


Y eso fue con el puramente satánico Wormwood, un disco que nos rebeló a unos Marduk con un potencial sonoro y creativo incalculable e incomparable. Sometiendo al estilo a sus propias reglas, consiguieron retorcerlo y torturarlo a placer para sonar únicos e incomparables. Mortuus se presentaba con una cantidad de registros innumerables aprendidos de las bestias más inmundas y venenosas de los dominios infernales, personándose en diferentes demonios según la ocasión, todos igual de cabreados, violentos y siniestros.


Oído lo oído y leído lo leído, me encontraba ante uno de los discos del año en el que mayores expectativas y desesperanzas tenía depositadas, tanto es así, que sin haber escuchado más que su incendiario single de adelanto Sons Of Belial, ya tenía hecha mi obligada reserva de la ineludible copia en vinilo. Os voy a decir ya, que ha superado mis expectativas con creces. Las canciones todavía tienen que hacer su evidente trabajo temporal para llegar a convertirse en obras de tal magnitud como las de su anterior redondo, pero la cosa pinta hasta mejor y todo.


Después de facturar un Ep que nos dejó algo descolocados en el que los de Mortuus volvían al estilo más salvaje y demoledor de sus inicios con un corto que nos dejaba un añejo sabor de boca, parece ser que de algo si que les ha servido. Retornados con una furia y una contundencia mucho más evidente que en sus anteriores dos trabajos, no olvidan lo aprendido y a este Serpent Sermon se le podría considerar una extensión natural del Rom y el Wormwood pero con algunas diferencias. Posiblemente estamos ante el mejor disco de metal extremo del año.


La primera y más evidente es una producción mucho más limpia, no quiero decir que hayan limpiado su sonido sino más bien pulido, y por tanto, suena más brillante y virulento. La segunda son unas canciones, de construcción más tradicional, tienen más gancho y no se apoyan tanto en las atmósferas sino más bien en la composición. Y la tercera, es la velocidad, no es que hayan retornado al sonido sonido de sus inicios como en el Ep, pero si que es verdad que han sabido sacarle el justo partido para llevar sus tempos a un nivel de velocidad más elevado y así dotar a las canciones de un dinamismo mucho más evidente.


Me podría tirar toda la noche hablando de ellos, maestros entre maestros, y de lo de Mortuus que me parece simple y llanamente inhumano, pero me gustaría finalizar alentandoos a comprar la fabulosa edición en vinilo limitado que sacan a la venta hoy mismo. La cual va acompañada de un libro de doce páginas tamaño vinilo que lleva dentro de la carpeta, una joya que, con lo grande que es el disco, vale la pena de sobras, ¿el precio?, yo lo he encontrado en el Amazon.es por 17 euros, no digo más.