viernes, 2 de diciembre de 2016

IT'S NOT NOT (2016) Fool The Wise


Teniendo ya sobre la mesa la mayoría de los carteles de los festivales de la próxima Primavera-Verano casi al completo, el del Hellfest salió ayer mismo, el del Rockfest va a cuentagotas por ahora, el del Resurrection también es ya un hecho, el del Sónar tiene ya algunas confirmaciones sonadas y el del Primavera Sound ya está colgado enterito, he de decir que tanto el del Hellfest como el del Resu me han dejado bastante frío, aunque por otra parte no había comprado ninguna de esas dos entradas, con el del Primavera ya es otro cantar. Teniendo alguna que otra repetición dentro del cartel, lo de Shellac y Swans pasa de castaño a oscuro, bajo mi punto de vista tenemos un cartelón de escándalo y medio.

 

Empezando por confirmaciones loquísimas como la de Grace Jones, The Magnetic Fields o Aphex Twin (tan sólo con esos ya pagas la mitad del abono del Festi) y acabando por clásicos ineludibles que han sacado disco este año como Teenage Fanclub, Solange, Bon Iver o Frank Ocean, mis mayores alegrías vienen dadas por ese discreto mini-festival nacional interno que se cuece cada año dentro del cartel del Primavera Sound. Nombres tan importantes como Berri Txarrak, Triángulo de Amor Bizarro, Refree o 7 Notas 7 Colores, coinciden con otros igual de interesantes pero menos importantes como pueden ser Rebuig, Retirada!, Jardín de La Croix, Muñeco o los catalanes It's Not Not, quienes ocupan hoy este espacio.

 

It's Not Not siempre fue una banda adelantada a su tiempo, tomando como referencia el punk más accesible y domado, poniéndole a la mezcla grandes dosis de su personal post-hardcore, su adicción al garage y ciertos atisbos de indie-rock, su anterior Bound To Shine (Bcore, 2007) ya significó un descomunal salto de calidad en comparación a sus predecesores, pero ahora, después de prácticamente 10 años de su última referencia, pillándome absolutamente por sorpresa y con un nuevo componente entre sus filas, el gran Eric Fuentes ha sido el encargado de las guitarras en ésta nueva andadura completada por Joel (Dies Irae), Raúl (Tokyo Sex Destruction) y Piti (Standstill), el resultado obtenido con éste irresistible Fool The Wise ha excedido con creces y sobremanera lo esperado. 

 

Fool The Wise es fresco, es agradable, es melódico, es adictivo, es bailable, es cálido, es original, es evocador, es delicioso y, sobretodo, es una obra de una creatividad desbordante capaz de ofrecer algo que la mayoría de los demás no pueden, autenticidad, actitud y tablas para convertirse (si el mundo no estuviera patas arriba) en una de las bandas más importantes de la actualidad nacional.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

SOPRANO (2016) L'Everest



Lo mío con Soprano es puro amor, a prueba de bombas. Ni siquiera con un disco como L'Everest, al que en las primeras escuchas le apunté más fallos que aciertos, he conseguido separarme de él, en gran parte porque a partir de la quinta escucha (a la que és imposible no llegar con el marsellés) muchos de esos fallos ya se habían convertido en pasables o incluso en aciertos en algunos casos. Teniendo en cuenta que Soprano viene de facturar su mejor disco hasta la fecha, ese Cosmopolitanie (Parlophone / Warner / StreetSkillz, 2014) es simple y llanamente insuperable, era de esperar que el francés no pudiera copar la descomunal calidad y variedad de la que está dotado su hermano mayor, pero he de admitir que pasada la décima escucha, ya había muy pocos temas que me patinaran. 

 

L'Everest da comienzo con una Intro, de poco más de 3 minutos, en la que Soprano ensalza la familia, su barrio y a sus compañeros en PS4 bajo una base rotunda y siniestra, con un fantasmagórico coro de fondo que la llena de manera brutal, para dar paso al que es, discutiblemente, el mejor tema del disco y el que da título al mismo, Mon Everest. Un tema absolutamente clásico dentro del estilo de Soprano, esas maravillas vocales que hace con el rapeo y el canturreo son de otro planeta, en el que nos encontramos con un mc absolutamente supremo en las rimas, los tempos, el flow y la métrica, y acompañado por Marina Kaye en el estribillo. Un estribillo que se te queda grabado a fuego desde el minuto en el que entra en tu cabeza, dejando un residuo de por vida.

 

La cosa empieza realmente bien, después de esos dos temas ya pensaba que el disco iba a ser capaz de superar con creces al Cosmopolitanie, pero en cuanto En Feu entra en juego, algo así como un himno futbolero con ritmos africanos (es a lo que me suena), la cosa baja enteros. A estas alturas, como con muchos temas como ya he dicho, lo disfruto al máximo, pero me ha costado un poco. En Feu es un tema que suena alegre, festivo, divetido y muy bailable, muy pulido, accesible, como para todos los públicos, radiable total y pinchable en cualquier garito nocturno para poner el ambiente a tono, un tema con muchas posibilidades se podría decir. Le diable ne s'habille plus en Prada, el cuarto de la lista, es otro de esos temas que expresan el espíritu disco y ultra comercial de Soprano y que con el tiempo también disfruto horrores por la manera de rapear del galo, algo que podría arreglar el peor día de mi vida.

 

Y llegamos a otro highlight del disco. En Coeurdonnier, Soprano nos regala un temazo inconmensurable en el consigue concentrar varias de sus filias de manera deliciosa. El barroquismo de los arreglos, los coros descomunales y celestiales, el amor incondicional que le brinda al pop más hortera y su auténtica pasión por el espíritu disco (muy recurrernte en éste L'Everest) hacen del quinto tema del disco una auténtica delicatessen. Y de uno de los gordos vamos al que es, indiscutiblemente, el peor tema del disco. Rihanna, en sexta posición, es una ridiculez como un piano, eso es indiscutible, pero una ridiculez con la que, finalmente, también he caído rendiddo a sus pies. Alonzo colabora con una estrofa en la que dice Pepita, ¿cómo no me voy a derretir?. Más disco en vena, eso por descontado.

 

Pero como pasa en gran parte del disco, Soprano sabe como contentarnos de nuevo, ganarnos y volver a creer en él como el mc más grande que ha dado el país galo en toda su historia. El séptimo tema se llama Roule y es uno de esos temas en los que Soprano se vacía (sin concesiones), emociona (hasta límites insospechados) y firma (con una facilidad pasmosa) otro de los estribillos más gordos del disco con unas rimas tan conmovedoras como sentidas. Y llegamos al primer experimento (acertadísimo) del disco con Mes Kwell. Un tema claramente de inspiración trap, sus colaboradores en el tema (Zak y Diego) seguro que son estrellas del estilo en Francia ya que ejercen como tal, Soprano nos regala una estrofa, y su respectivo estribillo canturreado, en la que (con un dominio de la técnica exagerado y sobradísimo) entra sobre la base con un estilazo desbordante barriendo a cualquier trapper de la zona sin contemplaciones y demostrando que, no es que su suba al carro, sino que es él quien lo maneja.

Los dos temas siguientes, Parle-Moi y Attitude con Black M, son de los que nunca deben faltar en un disco de Soprano. Bailables, disfrutables, coreables, facilones y deliciosos. Post-Scriptum es uno de esos temas sobre piano, con el que tan bien casan y tanto lucen las rimas de Soprano, reflexivo, cercano, emotivo y precioso. Marseille, en el que colabora Jul, es una oda a su hogar, su casa, sus calles y sus gentes dotado de un ritmo infeccioso y unas rimas que de nuevo vuelven a elevar el producto hasta convertirlo en high class. El último, Mon Public, otro de esos experiementos acertadísimos del disco es, sin duda, el Redemption Song de Soprano. Cantado prácticamente en su totalidad y con una guitarra acústica como parte de la base, Mon Public es absolutamente preciosa y la manera más perfecta de terminar un disco que se lleva un 9 como la copa de un pino.

Puntuación 9

martes, 29 de noviembre de 2016

RED FANG (2016) Only Ghosts

 

En un momento en el que la escena sludge nos ofrece una de cal y una arena con los cabezas del género, bajo mi punto de vista lo último de Kylesa fue fallido, de lo último de Torche me esperaba más y lo último de Mastodon, siguiendo en la marcada línea de calidad que les caracteriza, no supera sus obras pasadas, con Red Fang y su cuarto disco de estudio nos ha pasado un poco parecido. Siendo un disco que lleva a los mandos de la producción nombres tan pesados como el de Ross Robinson y Joe Barressi y contanto con un hermano mayor tan enorme como fue Whales And Leeches (Relapse,2013) he de admitir que mis expectativas (no copadas) con este Only Ghosts estaban realmente por las nubes.

 

Volvemos a lo mismo de siempre,  ¿han sacado un disco malo Red Fang?, ni por asomo, ¿han sacado el disco que se esperaba de ellos?, ni por asomo tampoco. Estamos ante la relatividad de las comparaciones, si éste Only Ghosts fuera un primer disco de Red Fang, estaríamos hablando de uno de los debuts del año sin lugar a dudas. Pero si lo que ocurre en este caso concreto es que estamos ante el cuarto largo de una banda ya consagrada dentro de la escena y dispuesta a pegar el salto a las grandes ligas (entendiendo el concepto de grandes ligas para este tipo de bandas) con la producción de dos de los contructores de sonidos más reputados de la actualidad, Only Ghosts debería ser su mejor disco hasta la fecha y el debería marcar ese punto de inflexión en la trayectoria de la banda, cosa que no ocurre en absoluto.

 

Siendo claramente su disco más accesible, más domado y menos visceral que de costumbre, la experimentación tanto en la composición de las canciones como en el sonido del disco, les hace un flaco favor desvirtuando parte de su potencial, ese que hace que sus composiciones se conviertan en pura adicción a partir de la segunda escucha, llevándose colgado el (fatídico) sambenito de disco de transición. Un apreciación que suele relegar los discos de cualquier banda a un segundo plano representado con ellos un momento de cambio considerable dentro del seno de la banda. Espero poder comemerme mis palabras más adelante, pero después de varias escuchas lo máximo que puedo decir de este Only Ghosts es que es un disco correcto.

Puntuación 7

sábado, 26 de noviembre de 2016

ANAAL NATHRAKH (2016) The Whole Of The Law


El dúo inglés Anaal Nathrakh, formado por Irrumator (bajo, guitarra y programaciones) y V.I.T.R.I.O.L. (alaridos interdimensionales) lleva más de una década dinamitando, desfigurando y reestructurando nuestro universo musical conocido abriendo puertas, forzando ventanas, utilizando agujeros de gusano, fabricando túneles estilísticos y desvirtuando el espacio-tiempo para construir su propio cubículo extremo, insano y desolador (metidos dentro de un vehículo capaz de romper la barrera de la velocidad de la luz) con el que poder viajar más allá de los desconocidos límites del metal extremo y conformar una discografía que haría huir despavorido al propio John Rambo.



Dotado de una ferocidad, una contundencia y una violencia extrema capaz de descoyuntar tus cervicales sin compasión, su incomparable mezcla de industrial, black metal y death melódico es algo así como un caótico torbellino de estilos que se entremezclan para esputar una obra no falta de incomodidad, desconcierto y destrucción en cantidades descomunales. Su abisal y sumamente oscura concepción musical contrasta sobremanera con esas voces limpias (igual de perturbadoras que las desgarradas) y esas indescifrables melodías puestas de anabolizantes hasta las cejas y con una única misión, destrozar tus tímpanos y tu materia gris sin opción a recuperación.

Puntuación 9

miércoles, 23 de noviembre de 2016

THE SOULKBREAKER COMPANY (2016) La Lucha

 

En Vitoria hay una banda a la que el paso del tiempo, las evoluciones estilísticas, o las modas, no le afecta lo más mínimo. Tanto es así que desde que en los 70 bandas como Deep Purple o Led Zeppelin inundaran las ondas, ellos han seguido a pies juntillas las enseñanzas originales de los dioses dorados de aquella década irrepetible (sin que por ello hayan conseguido la repercusión de aquellos ni de lejos), y desde que empezaron su andadura musical, allá por finales de la década pasada con aquel memorable debut llamado The Pink Alchemist en 2008, no han hecho otra cosa que recurrir a los sonidos, las expresiones y las formas de aquellos maravillosos años para poder seguir añadiendo discos imprescindibles a aquella añorada (con ellos mucho menos) época de la música. 

 

Y ya que a estos The Soulbreaker Company no se les puede medir con otro rasero que con el de los 70, he de decir que hay muy pocas bandas en la actualidad que vivan y ejecuten ese revival con tanto respeto, honestidad, calidad, tablas, actitud y autenticidad (tanto fuera como dentro de nuestras fronteras) como ellos, lo que deberiáis ir  haciendo es sacarle el polvo a vuestra gloriosa discografía de los años 70 y hacer un más que merecido hueco a este magistral La Lucha. Un disco que aunque lleve su título en Castellano, no contiene ni un tema en la lengua de Cervantes. 

 

Con unas portadas siempre acertadas en relación al carácter del disco, la foto de los caballos implica libertad, fuerza y solemnidad cualidades de las que va sobrado el disco, La Lucha es el disco más emotivo, claroscuro, lineal, terroso, terrenal y accesible de su discografía (siendo todas ellas en el buen sentido). Bellezones melancólicos como They Call This Life, Blue Emerald True Loveres, el interludio From The Shadows, Albertiaren Malkoak o Too Late Or Too Soon marcan a fuego un disco que, sin duda alguna, estará entre los mejores de este casi finiquitado 2016.

Puntuación 9

lunes, 21 de noviembre de 2016

OATHBREAKER (2016) Rheia


A tan sólo una semana de tenerlos en la ciudad de Barcelona, el próximo 28 de Noviembre los podremos ver sobre las tablas de la sala Be Good junto al proyecto electrónico del irlandés James Kelly (Altar of Plagues) llamado  Wife, Rheia, el tercer largo de los belgas Oathbreaker, se sestá convirtiendo en uno de mis discos más escuchados de este apoteósico 2016. Si hasta el momento habíamos tenido momentos tan cruciales en el desarrollo de la nueva corriente de bandas que tergiversan el black metal para convertirlo en algo realmente nuevo e interesante como los dos últimos discos de Deafheaven, las delicadas barbaridades de Wolves In The Throne Room o las radicales experimenTaciones de Liturgy, sin duda tenemos que añadir a los deslumbrantes Oathbreaker como los nuevos triunfadores absolutos de esa vertiente tan renovadora y polémica del género.

 

Puede que de una de manera más tímida y progresiva en comparación a las bandas nombradas anteriormente, aunque en éste Rheia se han acercado algo más que de costumbre, la aproximación de Oathbreaker al black metal se puede apreciar desde varios matices. El sonido y su forma más radicalizada de expresión, es claramente algo decisivo a la hora de ejecutarlo en pasajes concretos de las composiones de la misma manera que lo es el registro más rasgado y visceral de Caro Tanghe, pero quizás las apreciaciones menos visibles, la romántica, la gótica, la etérea, la cósmica, la emocional, esas que en primera instancia no se suelen registrar dentro del estilo de manera superficial, esas son las que mejor explotan, exploran y amplian las canciones de este catárquico y demoledor Rheia.


Si con su anterior Eros/Anteros (Deathwish, 2013) el salto de calidad como banda que dieron Oathbreaker me pareció gigantesco, siendo su debut (Maelstrom - Deathwish, 2011 -) uno de los más contundentes, destacables originales e interesantes de la década, lo acontecido y acometido en este descomunal Rheia no tiene nombre ni descripción posible. El enigmático y fantasmagórico registro de la Tanghe nos remite a un lugar sombrío, oscuro, desesperado y escabroso en el que las frías y siniestras noches son tan densas como eternas y en las que el único cobijo que encontramos es la delicada e impresionante instrumentación de una banda capaz de enamorate de la manera más dulce o de arrancarte el alma de la manea más amarga. Dato que queda sobradamente demostrado en la instrumental I'm Sorry This Is.

Puntuación 10

viernes, 18 de noviembre de 2016

SICK OF IT ALL (2016) When The Smoke Clears



Los últimos años de Sick Of It All llevan siendo una fiesta por todo lo alto. Si nos remontamos al 2007 (año en el que se cumplía el 20 aniversario de la banda de Queens) tenemos como referencia ineludible el impagable Our Impact Will Be Felt, un disco tributo a Sick Of It All en el que participaron bandas de la talla de Rise Against, Hatebreed, Madball, Ignite y demás glorias del hardcore. En el 2011 (año en el que se cumplían los 25 años en el negocio de la banda liderada por los hermanos Koller) nos encontrábamos con un disco que recuperaba algunos de sus mayores éxitos, Clobberin' Time, Sanctuary, Busted o Built To Last por nombrar algunos de ellos, regrabándolos y actualizándolos para la ocasión y ahora, en el 2016 y con motivo de la celebración de su 30 aniversario, Sick Ot It All lanza un nuevo Ep, este brutal When The Smokes Clear, en una edición tan antológica como imprescindible.

 

Puede que muchos esperaran un disco largo como celebración (entre los que me incluyo) pero si tengo que elegir entre lo que han sacado para conmemorar su 30 aniversario y un disco largo al uso, está claro que me quedo con la mega edición que han lanzado. When The Smokes Clear es un Ep que recupera toda la fuerza y la contundencia del hardcore que los vio nacer, crecer y evolucionar (su última etapa ha estado más caracterizada por el metal y el crossover que por su estilo de toda la vida) compuesto por 5 cortes que llegan a los poco más de 10 minutos de duración. Pero realmente lo mejor del Ep no es precisamente su contenido, por mucho que las canciones funcionen a las mil maravillas dentro del  ideario hardcore de Sick Of It All, sino el packaging y los extras con los que se complementa.

 

En una edición estrictamente limitada, con vinilo de 10" rojo, trasnparente o negro (el que me ha tocado a mí) y con el Cd también incluido en el packaging, lo que obtenemos por 25 euros (precio que he pagado yo a vendedor externo de Amazon cuando en la mayoría de sitios está por 40) es un libro en tapa dura (formato coffee-table que se llama) con portada y contraportada en imitación a piel, grabados en dorado y 60 páginas de fotos a todo color con toda la historia gráfica de Sick Of It All desde sus inciios hasta el día de hoy, además de contar con las colaboraciones de Davey Havok (AFI), Dennis Lyxzén (Refused), Chuck Ragan (Hot Water Music), Arthur Smilios (Gorilla Biscuits) y Matt Kelly (Dropkick Murphys) hablando de la propia banda en algunas de sus páginas, es uno de esos lanzamientos que se convierte en absolutamente imprescindible para los fans de la banda de hardcore más true de los últimos 30 años.

Puntuación 8