jueves, 13 de julio de 2017

CRUÏLLA 2017 - Dos Días en el Patio del Recreo. (DAY TWO - SÁBADO)

Y si el Viernes no fue nada mal, aunque tengo que admitir que a prácticamente todos los había visto con anterioridad en conciertos superiores a los que ofrecieron en el Festival, el Sábado la cosa se puso a un nivel claramente superior en todos los sentidos y mi disfrute se elevó hasta límites insospechados sobretodo a primera hora de la tarde y a última hora de la noche donde los respectivos conciertos me dieron muchísimo más de lo esperado en ambos casos. Ésta vez sin mi sobrino pero cogido de la mano de mi hermano Xavi Pons, el último día grande del Festival se convirtió en enorme una vez finalizado el concierto de The Prodigy a las 03.30 de la madrugada. ¿Repetiremos el año que viene?, probablemente sí.

EXQUIRLA (18.45 Radio 3)
Lo de El Niño de Elche y su irrefutable habilidad para el flamenco-fusión en solitario y lo de Toundra como banda de post-rock nacional de altos vuelos, es algo de lo que, a estas alturas, nadie debería tener la más mínima duda, pero tengo que admitir que el proyecto llamado Exquirla que han puesto en práctica juntos se ha convertido en un hito nacional comparable, única y exclusivamente, a lo que hizo Morente con Lagartija Nick en aquella obra magna del flamenco-rock llamada Omega. Hasta ahí llega la calidad artística, innovadora, original e incomprable de ese ejercicio de fusión musical llamado Para Quienes Aún Viven, por otra parte uno de los mejores discos nacionales del año. Pues bien, en directo, y sin irme demasiado por las ramas, las composiciones de su obra conjunta se crecen, te raptan, te hieren y te salvan de manera visceral gracias a una puesta en escena sumamente seria, profesional y de una calidad estratosférica. Con un Niño que entró al escenario con un libro en las manos para comenzar su recital y un Esteban a la guitarra que, una vez más, se convertía en una de las atracciones visuales más potentes del set (incluso llegó a tocar su guitarra con un arco de violín recordando a grandes como Jimmy Page o Jonsi), el concierto de Exquirla se convirtió en el momento más emotivo, intenso y valioso de todo el Festival. Ya sea por la capacidad vocal de El Niño, esa alternación entre susurro, quejío y cante jondo que practica es de una belleza descomunal, o por la increíble capacidad de Toundra para dibujar paisajes tan bellos y delicados como rotos e hirientes, Exquirla es un valor único e incomparable que en directo se convierte en una vorágine de emociones y sensaciones indescriptibles. Ahora solo falta que su concierto en Barcelona en el recinto de L'Auditori deje el pavellón aún más alto.
Puntuación 10

BENJAMIN CLEMENTINE (19.30 Time Out)
Con el concierto ya empezado, no me fui de Exquirla hasta que acabó, y un formato sobre las tablas del Time Out sumamente ampliado en comparación a lo que vimos unos meses atrás en el Palau De La Música Catalana, Benjamin Clementine y su banda, compuesta de 5 coristas con mono blanco y tres componentes de banda (teclado, bajo y batería) enfundados en monos también, aunque en este caso los de ellos tres eran azules, dieron uno de los recitales más familiares, comunicativos y colectivos de todo el Festival. Quejándose de manera continuada del sonido que llegaba con potencia de otro de los escenarios, incluso llegó a decir que la próxima vez se aseguraría de que esto no pasara, el señor Clementine supo como meterse al público en el bolsillo desde el primer momento, jugando con ellos, hablando directamente o dando instrucciones sobre cuando cantar, agacharse o saltar según le convenía , su lujosa calidad vocal y el distintivo sonido de su teclado fueron cruciales para sucumbir a un disfrute absolutamente irresistible. Tengo que decir que el concierto del Cruïlla, con todos los peros que se le pueda achacar (sonido superpuesto, la garganta dolorida de Benjamin o ese sol abrasador que tuvimos que soportar), fue infintamente superior al del Palau De La Música, al menos en cuanto a conexión con el artista y lo memorable del mismo, y eso es mucho la verdad.
Puntuación 8

ENRIC MONTEFUSCO (20.45 Radio 3)
La siguiente opción era la de volver al Radio 3 y presenciar (por tercera vez este año) el directo de Montefusco y su banda con ese Meridiana que tantas y tan grandes alegrías nos ha dado, tanto a él como a nosotros. Con un Montefusco ojeroso, cansado y sin dormir en los últimos 3 días (acababa de ser padre), el directo se desarrolló según lo previsto y la calidad del mismo nunca se vio afectada por la falta de fuerza de Enric. Tan comunicativo y educacional como siempre, una vez más, Meridiana, Uno de los Nuestros, Todo Para Todos y alguno que otro de StandStill, como ese clásico inmortal llamado ¿Por Qué Llamas a Estas Horas?, se dieron cita en un set-list conocido y familiar por los que ya lo habíamos visto (que no por ello menos efectivo). El concierto finalizó exactamente como la he hecho en el resto de las fechas de la gira de Meridiana, bajando al público y cantando con ellos Obra Maestra (al menos es la que normalmente suelen cantar en ese momento), una pena que en esos momentos yo ya estaba de camino otra vez al Time Out para ver la actuación de Ryan Adams.
Puntuación 9

RYAN ADAMS (21.45 Time Out)
17 años después de su debut en solitario y con nada menos que 16 discos a sus espaldas, la expectación creada por el cantautor de Jacksonville estaba por la nubes. Con un un Time Out de nuevo lleno hasta la bandera y un Ryan Adams absolutamente pletórico (el set escogido para la ocasión fue de lo más granado), la banda de acompañamiento del sr. Adams tampoco se quedaba nada corta a la hora de ejecutar las composciones de manera casi milimétrica. Dotado de una enorme capacidad comunicativa con el público, dos de los mejores momentos del concierto vinieron cuando Ryan se cascó un solo de escándalo a la luz de la luna subido en uno de los monitores, y el otro cuando salió al escenario esa figura siniestra y oscura llamada Satán, perfectamente introducida por una densa y espesa niebla. Sin que para nada me pareciera un concierto flojo o malo, he de admitir que no conecté todo lo esperado y el concierto no pasó del notable, a veces las expectativas tan altas juegan en contra, y quizás esta vez fue una de ellas.
Puntuación 8

PET SHOP BOYS (23.00 Estrella Damm) 
A Pet Shop Boys no los había visto nunca y la verdad es que tenía ganas. No es que sean especial santo de mi devoción, pero son una leyenda viva de la música electrónica ochentera con un cargamento de hits que ha formado parte activa de mi desarrollo musical. Pues bien, con una pose más bien fría y altiva, una banda bastante soseras a la hora de interpretar, un sonido que dejó mucho que desear en el apartado vocal y una retalía de hits prácticamente inexistente (tocaron algunos hacia el final del concierto pero se quedaron la mayoría en el tintero), lo de Pet Shop Boys se convirtió en la decepción más descomunal del Festival con diferencia en el que lo único que me pareció acertado fue la puesta en escena (con un escenario que cambiaba de color y unas proyecciones chulísimas) y esos cascos que la banda se puso en un momento del show y que recordaban inequívocamente al casco que utiliza el protagonista de la película El Fantasma Del Paraíso de Brian De Palma (por otra parte, mi opera rock favorita de todos los tiempos). Más allá de eso, descalabro descomunal.
Puntuación 3

CALA VENTO (00.30 Movistar+)
Y para quitarse el mal sabor de boca de Pet Shop Boys y tener el perfecto aperitivo para la hecatombe que estaba apunto de iniciarse en el Estrella Damm con The Prodigy, nada mejor que acercarse al concierto de Cala Vento en la carpa Movistar+ y comprobar que, con unos buenos amplificadores y un sonido bien ejecutado, lo de Cala Vento no tiene límites a la hora de montar una fiesta en toda regla. Habiéndolos visto 5 veces con anterioridad, he de admitir que nunca los había escuchado sonar tan bien, con tanta potencia y tan musculados como lo consiguieron esa madrugada del Sábado. Cantando todos y cada uno de los temas a pleno pulmón (no era el único ya que los fans congregados en la carpa no eran ni pocos ni cobardes), el show ofrecido por Aleix y Joan reventó todas las expectativas y se convirtió (sin demasiados esfuerzos) en uno de los mejores del Festival con diferencia. Ahora solamente falta que el resto del mundo se de cuenta y de aquí hasta el infinito.
Puntuación 10

THE PRODIGY (02.00 Estrella Damm)
Con la compañía perfecta a mi lado (ver este bolo junto a Xavi Pons fue algo así como un sueño hecho realidad), una espera algo extendida para crear todavía más expectación, los nervios a flor de piel (literalmente), un escenario preparado para salir volando y unos seguratas que advertían al respetable que en las 5 primera filas no se podían hacer fotos por petición expresa del grupo (la verdad es que es algo que al final se agradeció y todo), la banda formada por Maxim, Keith y Liam (con el accesorio del guitarrista y el batería también sobre las tablas) entraron al escenario articulando Breathe (uno de sus hits más enormes dejando más que claras sus intenciones desde el minuto cero), para desgranar un set que comprendió todos y cada uno de sus discos (llegaron a tocar 3-4 temas de cada uno). Alguno de los momentos más estelares llegaron con The Omen, Vooddoo People, Smack My Bitch Up, No God Start The Dance, Their Law, Invaderes Must Die o Firestarter por nombrar algunos, aunque todos y cada uno de los temas sonaron de escándalo y a la perfección, por mucho que algunos estuvieran acelerados e hinchados hasta la saciedad de anabolizantes. Poniendo un especial y descomunal énfasis en los graves (jamás en la vida he sufrido tanto por mis oídos como en ese bolo) y con un Keith y un Maxim entregados al público al máximo, incluso llegaron a bajar al foso para saludar al respetable, el macarrismo inequívoco, el terrorismo sonoro y la brutalidad ravera que destilaba el concierto de The Prodigy lo convirtió en uno de los eventos musicales más importantes e insuperables de los últimos 25 años sobre las tablas de un escenario. Habiéndolos visto 3 veces con anterioridad y dejando a un lado la elección del set-list (se dejaron Poison en el tintero), he de admitir que es el concierto de The Prodigy que más he disfrutado en toda mi vida. Conclusión, a partir de hoy lo voy a tener realmente complicado para llegar a copar la emoción, la intesidad, la fiesta y la visceralidad que ofrecieron The Prodigy en directo.
Puntuación 12 

martes, 11 de julio de 2017

CRUÏLLA 2017 - Dos Días en el Patio del Recreo. (DAY ONE - VIERNES)


El Cruïlla nace, como su buen nombre indica, como un choque de culturas musicales sin parangón en el que cada año, y gracias a sus asistentes, la oferta musical crece sobremanera tanto en cantidad como en calidad. Éste año el Cruïlla se estrenaba con un par de escenarios nuevos, a añadir a los que ya existían, desplegando un cartel en el que cabían desde Ani DiFranco (primera que vi el Viernes) hasta The Prodigy (quienes cerraron mi Festival el Sábado a las 04.00 de la madrugada). Creo que nombrar dos artistas tan dispares, alejados y opuestos entre sí, puede dar una idea cercana del tipo de cajón de sastre que es el Cruïlla, algo que no digo de manera despectiva sino todo lo contrario. Pues bien, éste año puede asistir con mi sobrino (los menores de 16 podían entrar gratis acompañados de un adulto) a la sesión del Viernes (he de admitir que disfrutar los conciertos a través de él me ha ofrecido una experiencia extra con la que no contaba), y el Sábado lo pasé junto a mi bro Xavi Sánchez, con el que viví una de las experiencias más demenciales, descomunales y brutales de toda mi vida.

ANI DIFRANCO (19.15 Enamora)
Cuando tenía 17 años, Ani DiFranco era mi musa top de los tops. La habré visto desde esa edad hasta los 25 como 6 veces lo menos y volverme a reencontrar con ella en el Cruïlla era una de las razones por las que presentarme allí tan temprano justo después de salir de trabajar. Rezando durante la hora y media que dio de recital para que se acordara en algún momentos de sus discos noventeros y sus hits de entonces, podría haber escogido cualquiera de sus temas de sus 10 primeros discos que los hubiera cantando a pleno pulmón como si no hubiera un mañana y huebiera salido de allí más contento que unas castañuelas. Pues bien, dándole de lo lindo a su última época en la que el jazz y el blues se han convertido en protagonistas indiscutibles de sus discos en detrimento de su pop-rock contestatrio y directo, y  una actuación por parte de ella y de la banda absolutamente impecable, su faceta activista (sacó un cartel de amnistia interncaional en apoyo a los refugiados para hacerse unas fotos con el público del fondo) y sus proclamas feministas (nunca gritadas lo suficientemente alto), tuvo que llegar el bis (algo bastante inaudito en un festival lo de los bises) en el que se cascó nada menos que Gravel de su Little Plastic Castle del 98. No es que me fuera más ancho que largo la verdad, pero solo con ese atisbo de los 90 mi corazón se puso a mil revoluciones por minuto, gracias Ani.
Puntuación 7


PAU VALLVÉ (20.45 Radio 3)
Lo de Pau Vallvé superó todas expectativas que tenía puestas en él gracias a un directo en el que tanto el sonido, como la banda en su totalidad y la entrega del público (siendo pocos la cosa se convirtió en algo casi familiar), el concierto de Pau fue uno de los más emotivos y deliciosos del día. Más allá de destacar las canciones de su nuevo disco, en el que Pau mira de reojo a la alegría de vivir desplazándose mínimamente de ese carácter derrotista y melancólico que lo caracteriza desde sus inicios, me gustaría hablar de ese batería llamado Víctor García capaz de dibujar un cuerpo de lo más escultural y voluptuoso a las canciones escogidas para el repertorio. Si con Dulce Pájara de Juventud es capaz de enviarte al espacio exterior con sus expansivos patrones de batería, con Pau es capaz de clavarte en el suelo y darte cera sin compasión hasta decir basta. Un mago de las baquetas que merece todo el reconocimiento y más.
Puntuación 8


KASE O (21.30 Time Out)
A quince minutos de acabar el concierto de Pau, no nos quedaba otra que salir por patas al Time Out para ver al rapero Kase O. Con un tiempo algo más reducido de lo que se alargó su concierto de presentación del Círculo en la sala Razz de Barcelona y sin más colaboradores vocales que el propio Momo, Kase O volvió a triunfar de manera indiscutible con un show en el que la métrica, el mensaje, el flow y las habilidades extraplanetarias jugaron a favor de un mc al que no hay quien le tosa en toda España. Con un Time Out lleno hasta la bandera, colocados en primera fila y un R De Rumba a los platos absolutamente estelar (otro al que es difícil arrancarle las chapas en suelo español), Kase O disparó varios de sus hits de antaño (incluso se fue 20 años atrás), junto a la mayoría de sus composiciones del Círculo en una hora y media de show que dejó el pavellón más alto que las torres Mapfre. Una vez más, Kase O en directo demostró que si él está en la casa, no hay competición posible. Una pena el no haber podido disfrutar del resto de Violadores o de Xhelazz con los que sí que se presentó en el concierto de Barcelona unos meses antes. Por lo demás, perfección milimétrica.
Puntuación 9


JAMIROQUAI (23.15 Estrella Damm)
Con el cartel de SOLDOUT colgado el Viernes en el Cruïlla, tengo claro que gran parte de culpa la tenía Kase O y su insuperable Círculo, otro de los grandes atractivos del día era sin duda alguna el regreso a los escenarios (prácticamente una década después de su último disco) de Jamiroquai para presentar su nueva obra de estudio titulada Automaton. Un disco que sobre el papel tampoco es que me dijera demasiado, pero que sobre las tablas del Cruïlla se convirtió en una retalía de hits tan bailables e incontestables como sus clásicos de antaño. Con la duda sobrevolando nuestras cabezas en las últimas semanas, Jay había estado anulando conciertos de su gira europea por problemas de salud, la presencia del sr. Kay sobre el escenario no fue todo lo espectacular que esperábamos. Obviamente, su estado de salud (al parecer había sido operado de un hernia hacía poco) no era el más ideal, pero con un montaje de escenario absolutamente impresionante, una banda que ejecutaba su acid jazz marca de la casa a la perfección y un Jay Kay de lo más comunicativo con el público y dotado en su registro, lo único que dejó algo deslucido el show fue la poca movilidad de Jay (comprensible por otra parte) y ese extraño atuendo que escogió para subir al escenario. Una chaqueta de chandal negra con rayas verdes de la marca Hugo Boss y unos pantalones de pinza pertenecientes a algún traje que dejó desparejado en su armario y unos guantes negros. Esas fueron las elecciones de Jay además de su gorrito último modelo con luces de colores y movilidad independiente que él mismo gestionaba con un mando que llevaba todo el rato en una de sus manos. Cosmic Girl, Emegency On Planet Earth o Space Cowboy sonaron tan bien o incluso mejor que en su día, sólo con eso ya valió la pena con creces, pero si además Jamiroquai consiguieron hacerme bailar durante la hora y media que duró el show, el mérito prácticamente no tiene precendentes, o al menos muy pocos.
Puntuación 8

DIE ANTWORD (02.15 Estrella Damm)
Y después de un merecido descanso, una cena sentaditos y un refrigerio a precios superlativos (una Coca-Cola de 20cl a 3,5 euros), llegaba el momento álgido de la noche con la presencia en el Cruïlla de los putos amos del ZEF (subcultura sudafricana explotada hasta la saciedad por Die Antwoord). Con una espera algo más larga de lo necesario (empezaron prácticamente 15 mintuos tarde) y un escenario en el que las tarimas, las luces de colores y las escandalosas proyecciones formaban parte activa del espectáculo, Ninja y Yolandi hicieron sucumbir de manera irremediable a un respetable ávido de sus freakadas varias, sus salidas de tono, sus provocaciones varias y sus temazos incontestables. Si tenemos que comparar éste concierto con el vivido en el Sónar unos años antes, tengo que admitir que quizás éste se hizo algo más monótono que el anterior. Ya sea por la anulación total del factor sorpresa o simplemente porqué su show fue bastante similar a lo que ya había visto de ellos, Die Antwoord dieron, una vez más, un bolo de altos vuelos. Con un sonido que barrió completamente al resto de participantes del festival del Viernes, sus graves eran algo así como un martillo percutor de dimensiones monstruosas trabajando tus oídos sin compasión, Ninja, Yolandi, God y sus comparsas (varias personas disfrazadas según la temática de la canción actuando como excéntrcios bailarines), dieron todo lo esperado de ellos e incluso más para algunos.
Puntuación 9 

miércoles, 5 de julio de 2017

CARPENTER BRUT (2017) Carpenterbrutlive


Cuando la escena synth-wave actual todavía estaba en pañales, hablamos de princios de la década, y Carpenter Brut aparecía en la red con su primer EP, corría el año 2012 y su título fue I, conseguí contactar con él para hacerle una entrevista para la publicación en papel llamada Horrorvision Magazine e incluso conseguí que nos cediera gratuitamente uno de sus temas para la banda sonora de la película Megamuerte. Desde entonces hasta ahora 2 Ep's más han seguido a aquel ya mítico primero, ofrecidos siempre gratuitamente a través de su bandcamp, y una referencia especial en vinilo llamada Trilogy en la que se recopilaban sus 3 Ep's en una edición tan limitada como impresionante que ha llegado a revenderse por la red a nada menos que 300 euros, signo inequívoco de la lustrosa calidad que emana de ese misterioso proyecto llamado Carpenter Brut y de la creciente escena a lo largo y ancho del planeta.

 

Desde entonces, la escena synth-wave ha crecido de manera exponencial prácticamente en todos los confines de la tierra, bandas como Kavinsky, Perturbator, Dan Terminus, Dance With The Dead o nuestro querido Nightcrawler, por poner algunos de los ejemplos más conocidos, han conseguido posicionarse rápida y eficazmente tanto dentro como fuera de sus propias froneteras ofreciendo unos shows en los que la electrónica ochentera, la ciencia ficción de toda la vida y el cine de terror más under forman un todo en el que el espectador obtiene una experiencia más allá de lo imaginado y absolutamente diferente a todo la electrónica actual, haya sido en festivales especializados (creo que ahora mismo solamente existe uno en Francia) o dentro de las giras de presentación de sus respectivos discos.

 

Pues bien, si Carpenter Brut fue el primero en despuntar considerablemente dentro de la escena, no digo que fuera el primero sino el que se hizo más visible en menor tiempo, era de recibo tener el primer disco en directo de la synth-wave firmado por él mismo. CARPENTERBRUTLIVE consigue lo inimaginable, superar con creces lo ofrecido en estudio durante los útimos 5 años. Con una audiencia que está siempre ahí con sus gritos y vítores hacia el escenario, estelares momentos vocales cuando son requeridos, e incluso un fin de fiesta con su famosa versión de Maniac (tema que iba a estar incluido en la película de Lustig del mismo nombre pero que finalmente acabó en Flashdance), el disco en directo de Carpenter Brut es simple y llanamente una jodida obra maestra en su máxima expresión. Sangre, sudor, éxtasis musical y nada menos que más de una hora de puro deleite bailable, ahora solamente me falta poder verlo en directo.

Puntuación 10