jueves, 31 de marzo de 2016

NADA SURF (2016) You Know Who You Are

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20 años después de su sonado debut, ese impecable High/Low poseedor de una de las portadas  más representativas y emblemáticas de los 90 y ese hitazo indiscutible llamado Popular, Nada Surf siguen en la cresta de su propia ola facturando discazos de power-pop con cierta regularidad, aunque hacía 4 años desde su último The Stars Are Indifferent To Astronomy, con los que seguir disfrutando sin contemplaciones ni complejos de su todavía jovial, inalterable, incombustible y enérgica habilidad para el estilo.

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Teniendo en cuenta que es el segundo disco en el que aparece el ex-guitarra de Guided By Voices, Doug Guillard, este You Know Who You Are es un disco tan disfrutable como sus mejores obras de antaño. Conservando gran parte de la magia pop que llevan en la sangre desde sus inicios, quizás quitándole algo del poso distorsionado para acceder a un plano guitarrístico mucho más rico en matices y melodías edulcoradas, el octavo disco de estudio de Nada Surf, en el cual sigue militando nuestro querido Daniel Lorca, los coloca en la honrosa tradición de bandas como Fountains Of Wayne, Sloan, Teenage Fun Club o los propios Guided By Voices, sin necesidad de parecerse a ninguna de ellas, elevando el legado de todas, y el suyo propio, hasta el infinito y más allá.

https://open.spotify.com/album/6PGtA9ZmnS4tGU2EXYJBDv 

Acusando con solvencia la desvinculación del sonido indie noventero por excelencia, heredero de bandas como Dinosaur Jr. y demás devotos de la distorsión, You Know Who You Are es un disco pulido, limpio, sublime y plagado de canciones tan bonitas como una puesta de sol acompañado de la persona que más amas en este mundo. Exacto, está plagado de momentos musicales tan mágicos e irrepetibles como la piedra filosofal. Perfecto para cualquier momento, si estás de buen humor te sube a las nubes y si estás de mal humor te lo quita de uun plumazo, sirve tanto para un roto como para un "descosío" emocionando y divirtiendo a partes iguales.

Puntuación 9

THE BLACK DAHLIA MURDER (2015) Abysmal



Sí, yo también he escuchado ya al completo el Meloria de Ghost, pero necesito todavía un par de días más para hacerme realmente con el espíritu del disco, el cual he de decir que de primeras no me parece su mejor trabajo, pero el tiempo dirá. Mientras tanto vamos a lo seguro, lo que se dice, a tiro hecho. Lo nuevo de The Black Dahlia Murder, por mucho que su portada no me acabe de convencer del todo, creo que son los colores y no el arte, y de que sus adelantos no hayan sido ni de lejos lo mejor del disco, eso siempre es bueno para manterner el misterio, Abysmal es una más que digna continuación de su anterior Everblack, para mi uno de sus mejores trabajos hasta la fecha, aunque también digo alto y claro que me costaría mucho decidirme por uno únicamente como mi favorito, y que además recupera algo de sus inicios con el metalcore y vuelve a potenciar los cambios de tempo radicalmente técnicos.

 

Trevor Strnad (vocales) y Brian Eschbach (guitarras), los únicos miembros que quedan en la banda de la formación original, han parido un disco muy en la tradición de los Black Dahlia, sin sorpresas, cosa que tampoco pretende, pero que sí que añade ciertos matices a su música que hasta el momento no eran tan patentes. Me refiero a emociones como la melancolía y la frustación, una seriedad lírica cada vez más fuerte en sus canciones y un desarrollo de los temas cada vez más trabajado. Es por ello que podemos decir que estamos ante el séptimo triunfo de los deathsters melódicos conocidos como The Black Dahlia Murder, pese a quien le pese. Ahora solamente toca esperar a volver a verlos en directos para confirmar lo máquinas que son en todos los sentidos.

SLAVES (2014) Through Art We Are All Equals

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La enésima banda de emo-core, post-hardcore, o como cojones se le quiera llamar a lo que practica Johnny Craig desde siempre, ya es un hecho. Después de pasarse una buena temporada en rehabilitación a causa de su adicción a las drogas, el ex-cantante de Emarosa, Dance Gavin Dance y Isles & Glaciers, además de tener su propio proyecto en solitario con el cual ha editado ya alguna que otra referencia, ha formado este nuevo proyecto junto a Alex Nyman y Christopher Kim de Hearts & Hands, y el batería de Four Letter Lie Tai Wright, llamado Slaves.


Y el resultado es este enorme Through Art We Are All Equals. Un disco que le sirve a Johnny para excusarse ante sus amigos y familiares por sus actuaciones y todo el daño que ha hecho en el pasado (las drogas son muy malas chicos), rubricando un disco que líricamente es una maravilla, en parte gracias al amplio rango de tonos que baraja Johnny Craig y en parte gracias a las muy sinceras letras que ha firmado para el disco, consiguiendo una obra que es perfectamente disfrutable en todos los sentidos.


Musicalmente tiene todo lo esperado para una banda de sus características y más. La experimentación con los ambientes, los efectos y los instrumentos es contínua, dentro de los límites normales que marca el estilo, convirtiendo el disco en un viaje del todo inspirador, reconfortante en ocasiones, duro y derrotista en otras, pero siempre con ese punto de esperanza que da ver la vida de nuevo resurgir ante ti.

IGNITE (2016) A War Against You

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Y como viene siendo tradición por los rincones virtuales de la red, antes de finalizar el año siempre se filtran los primeros discos que saldrán a principios del que viene, no todos por supuesto, pero en algunos casos se convierte en una alegría inmensa. El primero de ellos que nos ha caído en las manos ha sido el regreso al mejor de sus estados de la banda capitaneada por Zoli Teglas. Estamos hablando, nada menos, que de los míticos Ignite, buque insignia del hardcore socializado y politizado de California de mediados de los 90 y, en mi caso, una de mis banda de hardcore más queridas.


Dando un carpetazo momentáneo a su carrera después del muy sólido Our Darkest Days (2006), un disco que ya se consideró de regreso después de un largo hiato de 6 años, 10 años después regresan con las baterías bien cargadas para hacer lo que mejor saben hacer, bombas de relojería a punto de estallar en forma de composiciones hardcore en las que la melodía y la actitud juegan gran parte del protagonismo.

 

Es un honor volver a tener a Zoli en la mejor de sus encarnaciones, su contribución a Pennywise con el All Or Nothing del 2012 se zanjó firmando el mejor disco de la banda en los últimos 15 años y con el regreso, dos años después, de Jim Lindberg a la banda con nombre de payaso terrorífico. Pero como se suele decir, no hay mal que por bien no venga, y el regreso de Lindberg a Pennywise propició la reunión de Ignite resultando en otro de esos discazos épicos de hardcore revolucionario que tanto clavan los de Orange County.



martes, 29 de marzo de 2016

BLOOD CEREMONY (2016) Lord Of Misrule

Salimos de una vez del adictivo panorama nacional, al que llevo enganchado sin remedio durante algo más de un mes, de la siniestra mano que nos brindan los canadienses Blood Ceremony con su cuarto largo titulado Lord Of Mislure. Un disco que vuelve a ponerlos en lo más alto de la escena occult-rock internacional barriendo a la competencia a base de estilo y clase, cualidades de las que van sobrados en este Lord Of Mislure y que despliegan para la ocasión de la manera más amable y elegante hasta la fecha.

 

Poseedores de una calidad claramente ascendente y mejorada con los años y dotados de una evolución constante indudablemente palpable en cada uno de sus discos, los capitaneados por la vocalista/flautista Alia O'Brien reinciden en su carácter setentero firmando el disco más accesible desde sus inicios. En este Lord Of Misrule nos encontramos con novedosos y sobresalientes experimentos con el garage rock (Old Fires) y el blues añejo (Flower Phantoms) abriendo con soltura su paleta estilística hacia espacios más familiares, comunes y luminosos sin perder ese inherente poso oscuro y sisniestro que imprime su carácter demostarndo una solvente valía en todo lo que se proponen.

https://open.spotify.com/album/5ZxI30AGxfMgiyDH29bWaa 

Pero toda accesibilidad se acaba pagando, y en ellos, ojalá me equivoque, se lo harán pagar los seguidores más puristas que esperan de ellos la más abyecta consagración al más puro estilo occult-rock y dejarse de abrirse tanto a estilos más triviales como el blues, o el garage en clave rockera o incluso festiva, su portada con foto del grupo a lo relajado y feliciano habla por si sola. Yo no se lo puedo tener en cuenta si lo que obtenemos como resultado es uno de los discos de rock sin etiquetas más gordos del año. Enormes una vez más.

Puntuación 8

jueves, 24 de marzo de 2016

SANTOS (2015) El Sueño del Mamut

https://open.spotify.com/album/5EBuf8cqbGcWXtUggqddM0 

El pasado fin de semana y en el exclusivo marco del Let's Festival, celebrado un año más en la Sala Salamandra de L'Hospitalet, tuve la suerte de ver por segunda vez a mis amados Egon Soda, probablemente la banda nacional actual, junto con Love Of Lesbian, Nueva Vulcano y Cala Vento, que más escucho y a la que mayor adicción y devoción les debo, algo que ha variado considerablemente durante los días porteriores al concierto visto el resultado del mismo. Para la ocasión, Egon Soda llevaba como invitados a Tremenda, joven y solvente cuarteto venido del mismo Hospitalet e influenciados irremediablemente por el indie nacional más actual de gente como Supersubmarina o Dinero. Aunque dotados de suficiente personalidad propia y una ejecución impecable, por ahora tan sólo han facturado un Ep (Impulso Animal 2015) y con él defendieron sus atractivas formas sobre el escenario de manera envidiable.

 

Por supuesto que no me voy a ser yo el que se vaya a quejar lo más mínimo del impresionante conciertazo que se marcaron Egon Soda, con un final de infarto y el escenario invadido de buenos amigos para cantar la muy fiestera Reunión de Pastores, Ovejas Muertas, pero para mi, y creo que para algunos más también, los verdaderos triunfadores de la noche fueron Santos y su ejecución íntegra de El Sueño del Mamut. Su segundo y magistral disco de estudio que defendieron, presentaron y ofrecieron en bandeja de plata a una audiencia tan tímida como embobada con su hipnótica interpretación.

 

Lo primero que voy a decir es que, sabiendo que venian junto a Egon Soda, les di una primera tentativa a través de Spotify para saber como sonaban la cual, incompresiblemente, se tornó en fallida por culpa de ese diferente y chocante registro que presenta Jordi Calatayud que me hacia desplazarme de la banda inevitablemente. Dato que se acentuó sobremanera en su concierto en primera instancia, la interpretación de Jordi pasaba por ser sumamente teatral, incluso shakesperiana en ocasiones, a la que le encontraba ciertas similitudes con el Bunbury de Héroes del Silencio, en la actitud sobre las tablas, y el Serrat de toda la vida, en los trémolos de voz. Formados por un plantel de músicos experimentados, veteranos y de una calidad muy, pero que muy, por encima de la media, lo de la guitarra se convertía en una experiencia extrasensorial en varios momentos estelares de la noche, estamos hablando de Santos Berrocal, Roger Martín, Àlex Vivero, Florenci Ferrer y Andreu Conill, entre los que se encuentran colaboradores, productores y músicos de estudio con un peso y un valor incalculable en la escena indie de Barcelona. La evolución personal vivida durante el concierto de Santos conllevó una doble sorpresa inesperada de una intesidad y un subidón musical incomparable y claramente extraña en una persona de mi holgado bagaje con la música y los directos. Desde los 15 pateando directos no es nada ordinario conseguir hacerme sentir de manera tan especial en un directo. 

 

Pasar de -este vocalista no encaja para nada en este tipo de grupo- a -estamos ante el vocalista perfecto para el grupo perfecto- hay un camino que tan sólo puede allanar la fabulosa, expectante y pasional interpretación de un Jordi Calatayud apabullante sobre las tablas. Las sorpresa causada por Santos en mi persona fue solamente superada por la sorpresa causada al verme sorprendido por una banda sobre la que tenía las expectativas más bajas que mi justo metro sesenta de altura.

La consclusión que me llevo de esa noche estelar es que tanto Santos, como Egon Soda, o incluso la banda llamada Mi Capitán, la cual comparte miembros con Love Of Lesbian, Santos y Egon Soda, deberían estar en lo más alto del indie nacional actual y, para desgracia de muchos, siguen en el limbo de las bandas dispuestas a darse el gran baño de multitudes que jamás les llega. Ya sea por un tema de promoción o porque sus componentes simplemente se lo toman como un pasatiempo, hay que entender que todos ellos tienen diversos trabajos que atender con los que se ganan muy bien la vida, siguen anclados en el basto underground del indie nacional esperemos que no para la eternidad.

Puntuación 9

lunes, 21 de marzo de 2016

DUSTIN KENSURE (2016) Thoughts That Float On A Different Blood


Con varios discos en su haber bajo su nombre después de salir de los gloriosos e irrepetibles Thrice a principios de la década actual, y alguno que otro que realizó durante su vida en paralelo junto a la banda de la cual fue vocalista durante más de una década, Dustin Kensure ha demostrado sobradamente, algo que ya hiciera con anterioridad e incluso de manera más contundente si cabe junto a Thrice, que su valía como intérprete y compositor queda más allá de toda duda. Con tan sólo 35 años la evolución musical de Dustin, tanto dentro de Thrice como fuera de ellos, pone al descubierto la calidad y la amplitud de miras de un artista que crece a pasos agigantados abriéndose paso a todo tipo de posibilidades.


Pero por si todo esto no hubiera quedado claro, Dustin va y se lanza a grabar un disco en directo, apoyado únicamente en su inconfundible y emocionante voz y su inseparable guitarra acústica, registrado durante dos noches en el Constellation Room de Santa Ana en California, siendo la gran peculiaridad del mismo el estar compuesto únicamente de versiones. La gran mayoría de ellas sobradamente reconocibles y en las que volvemos a comprobar el incomparable y variado buen gusto musical que gasta Dustin personalmente.

10 versiones absolutamente desgarradas y destripadas al máximo, desnudas hasta decir basta y traídas a su terreno hasta hacerlas totalmente suyas. Dustin Kensure empieza con el infalible trío de oro formado por la grandiosa Hospital Beds de mi amada Florence, sigue en el maistream con el Buzzcut Season de Lorde para saltar al doloroso y precioso Jesus Christ de sus contemporáneos Brand New. Tan sólo con esas tres ya te deja muerto y estirado. Siguiendo esa misma línea de tríos ganadores nos encontramos con el omnipresente Creep de Radiohead, el Wrecking Ball de Miley Cirus y el Cold As It Gets de Patty Griffin.

Pero si hay tema que me haya llegado especialmente por el significado que tiene para mi, con el permiso del Jesus Christ de la tercera posición, esa es la versión de la inmortal Round Here de Counting Crows. Un tema que Dustin respeta y reinterpreta de manera brutal y sincera.  Y para finalizar otro trío de grandes. El  State Trooper de su idolatrado Bruce Springsteen, el Dance Me To The End Of Love de mi idolatrado Leonard Cohen y Down There By The Train del maestro Tom Waits cierran un disco en clave folk prácticamente perfecto.

Puntuación 9