martes, 6 de junio de 2017

PRIMAVERA SOUND 2017 (Viernes 02/06) Segundo día y subiendo el nivel general.

Con el cansancio del Jueves todavía  haciendo mella en mis pies, me persono en el recinto del Fòrum sobre las 16.00 de la tarde para disfrutar unos minutos de la preciada compañía de Javi (y su séquito) en el stand de TuPa  (sin saber si voy a poder volver en otro momento a hacerle la visita obligada a causa de mis apretados horarios), y después de comprobar que el astro Sol va a volver a estar en nuestra contra durante unas cuantas horas (y aceptar la invitación de Javi a algo de beber), consigo liar a DonJo, compañero de Javi en el stand, para que me acompañe al "matadero".

REBUIG (17.00 Adidas)
Ir con las expectativas demasiado altas a un concierto nunca es bueno, suele jugar en contra tuya y puede resultar en decepciones de todo tipo, el cantante no llega, las guitarras no se oyen, el batera se queda a medias... algo parecido a lo que me pasó con Converge. Rebuig es una banda de Barcelona a la que le tengo un cariño especial, son gente de la escena, que se parte la espalda por ella, está en 10 grupos a la vez (cada uno de un rollo diferente) y además son musicazos de la hostia consagrada (como personas ya es otro cantar), y poder verlos por primera vez en mi vida (se me han escapado varias veces) en el Primavera, sobre las tablas de mi escenario fetiche del Festival (el Adidas Originals), se presentaba como un evento sumamente importante para mí, imagináos como tenía las expectativas. Pues una cosa os voy a decir, pocos grupos en el mundo habrá capaces de hacerme volar la cabeza y todas las expectativas puestas en ellos de la manera tan brutal, descarada y sobrada como lo hicieron Rebuig esa tarde de Viernes. Puede que muchos penséis que esto es un camelo, una broma o simple y llano peloteo, pero bajo mi humilde punto de vista, no hubo nadie en los tres días de Festival capaz de arrancarle las chapas a Rebuig, nadie. Ni Slayer, ni Gojira, ni nadie, Sleep, Jardín de la Croix y Mogwai se quedaron muy cerca, pero lo de Rebuig en directo fue una apisonadora de proporciones mastodónticas. Una máquina de aniquilar modernos perfectamente engrasada (pero con mucha mucha grasa) de la que brotaba una química tan enérgica y cómplice que no podías más que contagiarte de esa incendiaria, destructiva y demoladora energía que son capaces de transmitir como banda. Un bloque sólido, amenazante y con una capacidad devastadora única e incomparable, eso es Rebuig, eso y una troupe de músicos inquietos, valientes, creativos y con un potencial inagotable capaces de verse las caras incluso con mis amados Teething.  Me podría tirar un rato más haciendo comparaciones (Napalm Death, Electric Wizard, Godflesh, Jesu), pero me seguiría quedando corto con lo que hicieron Rebuig en el mismo Festival (y mismo escenario) que los que acabo de nombrar.
Rebuig 1 - Converge 0
Puntuación 10

IT'S NOT NOT (17.45 Pitchfork)
Lo de It's Not Not resultó en lo de siempre, una fiesta en toda regla. Desgranando parte de su disco de regreso y tocando alguno que otro de sus infalibles hits de antaño, la banda de Barcelona hizo honor a la despreocupación y festividad del público tempranero del Festival y convirtió el Pitchfork en su patio de recreo. Teniendo al vocalista casi más tiempo entre el público que sobre el escenario (cosa que ocasionaba que se le oyera bien poco en aquella situación), It's Not Not se encargaron de poner la nota de colorista, refrescante y necesaria después de la drenada extrema de energía que me habían provocado los imbatibles Rebuig. Pop, locura, alegría, ganas de vivir, de disfrazarse, de cambiar de aires y de disfrutar de la vida sin complejos, esos el lo que representa It's Not Not y eso es exactamente lo que nos ofrecieron.
Puntuación 7

IOSONOUNCANE (18.30 Adidas)
Los italianos IOSONOUNCANE nos deleitaron a placer con su verborrea cinemática de altos vuelos y exotismos varios en un concierto dominado por la sobria ambientación y una excentricidad palpable. Agresivos en ocasiones, aterciopelados en otras, sus ritmos marciales y sus devaneos a la Goblin (clara influencia para los IOSONOUNCANE) nos regalaron un concierto fuera del ámbito, el estilo e incluso la línea más festiva o pop marcada siempre por el Primavera. Una verdadera joya que sin necesidad de ser uno de los mejores directos del Festival, me dejó con un curioso y agradable sabor de boca.
Puntuación 7
 
SHIJO X (19.00 Night Pro)
Anunciado a las 20.00 de la tarde el concierto sorpresa de Mogwai en el Bacardí Live (éste año me ha traído de cabeza lo del #unexpectedprimavera), decidí hacer tiempo en el Night Pro con la interesante propuesta de la italiana Shijo X. En directo algo más luminosa que en estudio, su personal mezcla de neosoul (encabezada por su voz y su teclado) y el rollo más jazz que lleva la banda en vivo que la acompaña, sonaban de maravilla. Lástima que su vibra no me me entrase como esperaba y el concierto me resultó algo aburrido durante el poco rato que pude disfrutarlo. Sobre las 19.30 ya estaba de camino al Bacardí Live con las expectativas, nuevamente, por las nubes.
Puntuación 6

MOGWAI (20.00 Barcardí Live)
Con una gira anunciada por Europa que pasará en Octubre por Madrid, Mogwai se plantan en el Primavera Sound de sorpresa para presentar su, todavía por editar, noveno disco de estudio titulado Every Country's Sun en formato íntegro y sin añadir ni una sola composición extra al repertorio. Sobrios, magistrales, descomunales, profesionales y apabullantes, Mogwai llegó, tocó y triunfó como pocos esos días. No les hizo falta nada más que apoyarse en canciones que la gente ni conocía para volver a demostrar que lo suyo no tiene parangón. Con alguna que otra composición con aderezo vocal incluído (algo que se agradece enormemente), tres guitarras en ocasiones y otras dos teclados al mismo tiempo, y una capacidad pasmosa para revisar su propio legado añadiendo siempre ese punto extra que hace falta para seguir evolucionando siempre para bien, Mogwai nos dejó uno de los mejores conciertos del Festival con mucha diferencia.
Puntuación 10

DESCENDENTS (21.30 Primavera)
Y llegaba otro de los momentos más ansiados del Festival, poder ver sobre las tablas del Primavera a Descendents. Los únicos, auténticos e indiscutibles padres del punk-rock americano, quienes, con un nuevo trabajo bajo el brazo a la altura de su intachable legado, pusieron patas arriba el Primavera a fuerza de himnos incontestables de punk-rock a la old-school como si no hubiera un mañana. Una hora de show perfectamente ejecutada, dotoda de una claridad y una calidad pasmosa para la veteranía con la que cuenta el grupo (no hay nadie en la banda que no pase los 50). Mezclando esa portentosa alegría y eterna vitalidad (juventud) de la que goza la banda en la actualidad con sus enérgicas proclamas políticas y sociales (a las que por desgracia no todos hacían caso), el concierto de Descendents estuvo de sobras a la altura de lo esperado, o incluso más para muchos después de lo escuchado. Como se suele decir, la veteranía es un grado y los Descendents la ejercieron de la mejor manera posible.
Puntuación 9

ARAB STRAP (22.35 Ray Ban)
Lo de Arab Strap era una de esas cuentas pendientes imperdibles, esperaba mucho de ellos, y me dieron muchísimo más de lo esperado. Puede que la vigencia de su folk electrónico de mostruosidades atmosféricas haya prescrito sin que la mayoría ni se haya dado cuenta, pero Arab Strap facturaron hace un par de décadas discazos tan incontestables e inclasificables como aquel magistral The Red Thread (2001), pero lo que demostraron Arab Strap con una convicción y una solidez arrolladora sobre las tablas del Ray Ban es que en lo suyo (algo muy difícil de encontrar) no hay quien les pueda hacer sombra. Con una banda en la que se podían contar tranquilamente hasta 6 músicos y una calidad vocal y sonora más allá de la perfección (posiblemente el mejor sonido de todo el Festival si no hablamos de metal), la portentosa y musculosa actuación de Arab Strap fue de una precisión y una gradilocuencia absolutamente irrebatibles. Creando una barrera de sonido infranqueable compuesta de un electro folk sin parangón (lo suyo no tiene competición posible) Arab Strap bordaron un concierto que no tendría que haber finalizado jamás.
Puntuación 10

THE XX (23.10 Heineken)
Sin finalizar el concierto de Arab Strap y simplemente porque el útlimo disco de The XX me parece una obra maestra indiscutible, me acerqué al Heineken para disfrutar sin complejos del trío de electro-pop más clamoroso, achuchable y adorable de la actualidad musical. Pues bien, con un sonido que no llegaba a los mínimos permitidos en un concierto, a la tercera canción ya había salido por patas para acabar de ver a los Arab Strap cerrando un concierto de la manera más épica, descomunal y emocionante que he visto en mucho años. Una pena en ambos sentidos la verdad, primero porque me fui de los Arab Strap para ver un concierto que resultó un fiasco horroroso en sus tres primeras canciones, y segundo porque finalmente me dijeron que el sonido se arregló de manera considerable en el concierto de The XX y acabó resultando en uno de los directos más sentidos y emotivos de todo el Festival. Lo dicho, no se puede estar en todo.
Puntuación 6 (de lo poco que ví es lo que saqué)

THE MAKE UP (23.30 Primavera)
Y justo después de acabar con el concierto de Arab Strap me dirijo al escenario Primavera para deleitarme (y de qué manera) con los americanos The Make Up, una de las bandas de rock más potentes, incendiarias y disfrutables de las muchas que se podían ver esos días durante el Festival. Con una puesta en escena en la que todos llevaban chaqué de lentejuelas doradas y haciendo surf sobre la gente cada vez que al vocalista le venía en gana (al más puro estilo International Noise Conspiracy o viceversa),  de la media hora que estuve allí (el resto lo aproveché para descansar en la garita de Javi) fue una de las más viscerales, profesionales y dedicadas de las muchas que pasé en el Primavera Sound de este año. Algunos incluso lo nombraron como el mejor concierto del Festival.
Puntuación 7

BERRI TXARRAK (01.00 Adidas)
Después de un más que merecido descanso, vuelvo a ponerme en pie para dirigirme al Adidas (una vez más) para ver el bolo de una de esas bandas que ha acompañado mi andadura musical desde hace la friolera de 20 años. Vistos en innumerables ocasiones el concierto del Primavera se me presentaba bastante interesante ya que poder copar el brutal sonidazo de Berri Txarrak en el Festival era digno de verse. Todo en orden, sonidazo, entrega, capacidad, tablas, voz, ¿cuál fue el problema?, pues en mi caso el repertorio seleccionado para la ocasión. Si bien es cierto que clásicos de la banda como Denak Ez Du Bailo (con la que cerraron) o Oreka (a la que añadieron en medio dos versiones de temas ultra radiables como el Homework de Daft Punk), sonoran y se corearon como hinmos imbatibles que son, el resto más a medio tiempo y algunos de ellos bastante olvidables. Eso sí, a ganas, fuerza y empuje hay pocos que les ganen.
Puntuación 7

FRONT 242 (01.50 Primvavera)
Y para cerrar la noche, que mejor que estrenarse (ya era hora) con una de esas bandas protagonistas indiscutibles de aquel movimiento llamado EBM y portadores de uno de los testigos más importantes de la música industrial, hablamos nada menos que de los belgas Front 242, una auténtica institución de la música de baile de los últimos 20 años (aunque cada vez con menor repercusión obvaiamente). Front 242 se presentaron como unos vetereanos dispuestos a darlo todo (cosa que lograron con creces) desgranando un set-list absolutamente impecable y demostrando que sobre las tablas hay pocas bandas capaces de igualar su descomunal hard techno industrial. Cafres, gamberros, macarras pero siempre con una calidad incontestable, lo único que se les pudo reprochar (y no a ellos directamente) mínimamente fue el sonido algo bajo (de lo que se quejaban bastante los vocalistas), del resto, impecable la verdad.
Puntaución 9
 

domingo, 4 de junio de 2017

PRIMAVERA SOUND 2017 (Jueves 01/06) Un primer día algo irregular.

Otro año más en el que los abonos para el Festival se habían agotado meses antes del estreno y con nombres que, por muy destacables que fueran para muchos, no acababan de llamar mi atención con tanta intensidad como hubiera deseado, una de mis mayores errores acabó por materializarse poco después de haber abandonado el recinto del Primavera Sound el último día sin opción a volver a entrar. Mi concierto más deseado del Festival fue anunciado 10 minutos antes de dar comienzo como colofón final en el Ray Ban, las hermanas HAIM volvían al Festival para dar el concierto sorpresa más deseado de mi actualidad musical y yo no estaba allí para verlo. Algo que me dolió en el alma y acabó por lapidar mi mala suerte en un Primavera al que he acabado por catalagar como el menos destacable de los últimos diez años. Eso no quita que un año más me lo pasara en grande disfrutando y descubirendo música como un poseso, acompañado por algunas de las personas que más quiero y viendo en directo a glorias pendientes con un placer indescriptible. 

 PINEGROVE (16.25 Firestone Stage)
 
Con un sol bastante potente, a las 15.30 de la tarde llego al recinto del Fòrum dispuesto a estrenar el Festival con una de la bandas que más ganas tenía de ver dentro de uno de los carteles con menos highlights personales de los útimos años. Pinegrove vienen de Nueva Jersey con su candoroso y melancólico pop de explosiones emocionales cegadoras. Pinegrove desplegaron su portentosa, sencilla y sincera propuesta sobre las tablas del diminuto Firestone con una calidez (más allá de la solar) y una cercanía (más allá de la propiciada por el espacio) que lograba una conexión con el público tan automática como mágica. Tan agradables y simpáticos que te daban ganas de abrazarlos, su vitalidad y su sencillez, transformada en una ternura y una pasión desproporcionadas a la hora de la entrega al público, Pinegrove expelen emoción y amor por todos los poros de su cuerpo y nosotros no pudimos más que recibirlos con los brazos abiertos. Sin duda alguna, uno de los mejores recuerdos de éste año y una pena no haber repetido con ellos ese mismo día a las 04.05 en el Pitchfork (primer error monumental).
Puntuación 9

KOKOSHCA (17.00 Adidas)
A los navarros Kokoshca también les tenía muchas ganas, una vez más tengo que destacar la calidad que se cuece en los escenarios pequeños del Primavera y sobretodo en éste mi favorito, pero algo hubo en la actuación del cuarteto que no acabó de convencerme del todo. No será por la falta de calidad en directo de la que iban sobrados, la entrega de su rock claroscuro en el que influencias del post-punk y el indie rock nacional se fusionan de manera engrasada y notable sonó con solidez y convicción sin llegar a sobresalir demasiado, pero el rollo hippie utópico que exponía su cantante y el tono algo insoportable que utilizaba a la hora de cantar me parecieron algo vacíos, ese mensaje no a lugar,  e incluso molestos cuando la vocalista reventaba nuestros tímpanos con sus desalmados agudos. Eso no quita que las canciones de su útlimo disco sonaran muy bien en cuanto a ejecución y que su cantante masculino no cometiera los errores de su compañera de funciones.
Puntuación 6

ARIES (17.40 Pitchfork)
Sin duda una de las propuestas más interesantes y mejor entregadas de las programadas este año en el Festival y que por mucho que me gustara, acabé por no finalizarla del todo por tener que salir corriendo al concierto de JAAA!. Los 20 minutos que pude ver de la bilbaina me dejaron absolutamente estupefacto y con unas ganas locas de poder pillarla en una sala lo antes posible. Con su tercer disco en solitario después de la desbandada de Charades, Isabel Fernández compone una suerte de pop explosivo y luminoso, casi cegador, a partir de sampleados, loops y sonidos digitales que suelta desde su diminuta y funcional mesa de mezclas en la que los botoncitos y las maquinitas son sus aliados mientras ella entrega una actuación vocal absolutamente ensoñadora, delicada y preciosista hasta niveles exagerados en los que la emoción se funde con la belleza musical en una experiencia absolutamente arrebatadora. Más allá de la valentía que representa subirse a un escenario del Primavera Sound tu sólo, Aries es capaz de eso y de mucho más. A medio camino entre una Björk mucho más humilde y una Najwa Nimri con una personalidad de niña delicada, Aries es mi nueva solista favorita del momento.
Puntuación 9

JAAA! (18.00 Night Pro)
Presentados en mi cabeza como unos "electrogods" polacos de la electrónica actual, el trío JAAA! se hizo valedor del título preasignado gracias a su insuperable debut del 2015 llamado REMIK, con un directo que aún debiendo estar programado a las 00.00 de la noche en el escenario Ray Ban, o incluso el Primavera, para conseguir petarlo de manera descomunal que era lo que se merecían (espero que esto se pueda corregir en un futuro no muy lejano) JAAA! rubricaron un directo en el que todo estaba medido a la perfección, todo sonaba a la perfección y la vibra transmitida llegaba placentera y adecuadamente a un público al que pusieron a bailar sin compasión bajo un sol de justicia. Entregados al máximo, bailando, saltando y animando al personal como si no hubiera un mañana, su secreto, más allá de tocar guitarra, bongos, mesas de mezclas y cantar en directo como los ángeles con esas voces neutras que tan bien casan con su estilo musical, se resume en saber poner en cada instante la nota precisa que hace saltar, en un crescendo inimaginable, la inagotable necesidad de bailar y disfrutar hasta límites insospechados con sus composiciones.
Puntuación 9

 NOTS (18.25 Adidas)
Finalizado el bolazo de JAAA! corriendo para el Adidas para ver acabar a las estadounidenses NOTS. Un cuarteto de punk-rock malcarado, crudo, salvaje y oscuro formado únicamente por chicas capaz de competir con el visceral estilazo de The Wire y la descarada facilidad para los ritmos de Gang Of Four, las NOTS ponen toda la carne en el asador a base de esputar y trasnmitir energía exacerbada con la mayor convicción del universo. Unas verdaderas bestias pardas a las que seguir la pista sin duda alguna. Cortos pero intensos los 15 minutos que pude dsifrutar de ellas.
Puntuación 7

ALEXANDRA SAVIOR (19.15 Pitchfork)
Siendo el escenario contiguo al Adidas, ir hasta el Pitchfork estaba chupado. Con algo de antelación y las expectativas algo elevadas después de catar considerablemente su debut, la Savior se convirtió en una de las decepciones más grandes del Festival por méritos propios. Dándole algo del margen en las primeras canciones para situarse y viendo progresivamente que su problema real era que estaba demasiado verde todavía para un directo de la talla a la que debería poner su disco sobre un escenario, tanto la banda que la acompañaba, como ella misma, sonaban planas, muy lineales, sin emoción ninguna y sin llegar a una conexión sentida con el público. Las canciones no sanaban mal, el sonido era más que correcto, pero se apreciaba un vacío emocional tan grande en las canciones que la interpretación llegaba sin fuerza ni ganas perdiendo el interés al cabo de los 15 mintuos.
Puntuación 5

 NIKKI LANE (19.30 Mango House)
Escapado por patas del insulso concierto de la Savior, me persono en la Mango House (un mini escenario dentro de un bar minúsculo montado en medio del Primavera) para degustar a la tejana Nikki Lane y su conuntry pop de aires festivos y emotivos capaz de levantar el ánimo a un muerto, a mí me puso por las nubes la verdad. Cierto es que no puede entrar para degustarlo en las condiciones óptimas, pero desde fuera y con un sonido soprendentemetne perfecto para ser un acústico a tres guitarras, pude disfrutar de una de las perlas más gordas del Festival de la manera más impredecible y accidental del día. Este me lo llevo guardadito en el corazón con un amor y un cariño enormes. Pena no haberla enganchado en cualquiera de las otras dos ocasiones más que tocó en el marco del Primavera.
Puntuación 8

JULIA JACKLIN (20.05 Adidas)
La aterciopelada, delicada e íntima propuesta de la señorita Jacklin costó de entrar en los primeros temas, la opción de empezar con la traca de temas más lángida de su debut le hizo un flaco favor, pero una vez superado el escollo de la tranquilidad más frágil de su principio, el directo de la Jacklin levantó el vuelo de manera concisa accediendo a sus composiciones más dinámicas, dentro de su siempre relajado folk de carácter melancólico, acertando una tras otra para rubricar un debut que fue de menos a mucho más dejando tan delicioso sabor de boca que no me hubiera importado nada seguir arropado por su dulce y sugerente voz angelical durante un buen rato más.
Puntuación 7

GLASS ANIMALS (20.55 Pitchfork)
Y sin complicarme mucho la vida de nuevo, de cabeza al Pitchfork a ver a los ingleses Glass Animals y su pop de baratillo con toques de psicodelia y un punto de experimentación dignos de ser vistos en directo. Pues bien, con un comienzo algo flojo en el que optaron por algunas de las canciones más lentas de su repertorio, a los Glass Animals les pasó algo parecido a lo de la Jacklin, fue pasar esas tres canciones iniciales y empezar a soltar hits a diestro y siniestro y poner a todo el mundo a bailar. La cosa estaba clara, si encendían la piña central del escenaio a modo de bola de discoteca, teníamos hitazo asegurado, y así era, uno tras otro sin compasión su pop cartunesco, casi infantiloide, colorista y chicletoso hizo las delicias de un público con muchas ganas de empezar la fiesta.
Puntuación 7

GOJIRA (21.35 Primavera)
Con tan sólo media hora dedicada a los franceses Gojira, puedo decir alto y claro que estamos ante uno de los mejores directos del Festival con diferencia. Ya los había visto dos veces con anterioridad, pero lo del Primavera Sound y su calidad de sonido hizo elevar un directo impecable y muy perfecto, a una experiencia más allá de lo que cualquier mortal es capaz de poder contemplar en directo. Mi única pega con el concierto de Gojira, más allá de no poder disfrutar de él al completo, es que su repertorio ya no me interesa tanto como hace 5 años, sus dos últimos discos me parecen de los menos disfrutables y su set-list se centró bastante en ellos. Eso sí, a estos no hay quien les tosa.
Puntuación 9

BON IVER (22.20 Heineken)
Lo de Bon Iver en el Heineken fue simplemente descomunal, indescriptible, de una calidad sobrehumana y de una ejecución tan sublime y perfecta que hizo palidecer al resto de artistas del Festival con tan sólo ejecutar los dos primeros acordes de su reperterio. Dotadas de una grandilocuencia excepcional, sus composiciones contrastan sobremanera con la innegable humildad y franqueza con la que Justin Vernon entrega su directo a sus fans. Pudiéndole reprochar únicamente que su último disco no estuviera ejecutado íntegramente y del tirón como esperaba de él, su última obra maestra de estudio es tan perfecta e importante que se hace completamente inalterable en mi cabeza a la hora de escucharla, lo de fragmentarla para incluir canciones de sus otros dos discos en medio del rerpertorio, sin que por ello perdiera fuerza ni calidad su directo, hacía echar en falta esa cohesión y lógica progresión que sigue su 22 A Million, una obra tan personal, diferente, arriesgada y valiosa que significa un antes y un después en la abrupta carrera de este atormentado y sumamente creativo genio incomparable. Sobre la puesta en escena en las tablas del Primavera he de decir que se creció sobremanera, exponiendo una cualidades para el directo en la que los perfectos falsetos eternos convivían a placer con el delicioso vocoder, los sorprendentes cuartetos de viento con las magicas representaciones de las luces, las bases electrónicas derivadas del hip-hop con las vaciadas emocionales de Vernon hasta la extenuación, los subidones químico-emocionales propiciados por las catársis sonoras de sus exaltaciones musicales, luz, sombras, energías claroscuras, esperanza, depresión, una montaña de emociones, sentimientos, efectos visuales y efectos sonoros más allá de lo imaginable cuadrando sobremanera en un universo único, descomunal y de una capacidad evocadora apabullante. La obra maestra de un artista en continua evolución.
Puntuación 10

GOLD CLASS (00.00 Night Pro)
Sacrificar prácticamente la mitad de Slayer por ver al cuarteto de post-punk Gold Class no me parecía mala idea, sobretodo contando que habré visto a Slayer como 5 veces en directo, y la verdad es que sin que la experiencia fuera todo lo notable que hubiera esperado, Gold Class defendieron muy bien su disco debut (It's You, 2015), optando por una entrega mucho más visceral y directa que la del disco. Su vocalista , elevando de tono excesivamente el regsitro del estudio, se presentaba com oun front-man con carisma y saber hacer sobre las tablas de la misma manera que la banda depuraba profesionalidad y calidad por los cuatro costados. Un concierto poco más que correcto del que no acabé sacando todo el jugo esperado habiendo preferido una entrega mucho más sobria y sofosticada dejando algo más de lado la faceta más macarra de su vocalista. Poco antes de finalizar, ya estaba corriendo a ver a Slayer a escasos metros de allí.
Puntuación 6

SLAYER (00.00 Mango)
Obviamente fue llegar a Slayer y comprobar, a golpe de riff machacante, sonido descomunal y voces de ultratumba, que mi error al pasar de la primera media hora del concierto del cuarteto de thrash metal más en forma del momento, había sido tan enorme como el símbolo de Slayer en forma de bandera gigante que coronaba la parte trasera de uno de los dos escenarios grandes del Festival. Con un sonidazo ensordecedor dejando a la altura del betún la mala experiencia que sufrí con ellos en el anterior RockFest, Holt y King (pletóricos a sus respectivas guitarras) se turnaron la batería de riffs y solos como nunca antes los había visto, la química les salía por las puntas de los dedos, y un Araya al que hacía años que no veía en tan buena forma vocal, Slayer llegaron, aniquilaron y salieron de allí victoriosos como no los había visto salir de un concierto en los útlimos 10 años, prácticamente a hombros.  Dándole una parcela especial al mítico South Of Heaven, del que desgranaron nada menos que 4 de sus temas, su traca final con South Of Heaven, Reign In Blood y Angel Of Death se convirtió en el momento más efusivo y salvaje de cuantos poblaron el Festival en los tres días de actuaciones.
Puntuación 9

HANBA! (01.00 Night Pro)
Y de vuelta al Nght Pro para ver a los polacos Hanba! en plena actuación dándolo todo y poniendo a todo el mundo a bailar de la manera más desaforada, desacomplejada y libre que pudieras disfrutar a esas horas en el Festival. Una auténtica fiesta gitana que sin llegar a las cotas de Bregovic o Kusturika y su No Smoking Band, Hanba! nos deleitó con un folk de raíces del este tan contagioso y divertido como una de nuestras fiestas gitanas plagadas de alegría y desenfreno bailongo. Auténticos y únicos como pocos. El perfecto punto refrescante y de oasis tan necesario después de una losa tan grande y pesada (en el buen sentido) como la que nos soltaron los Slayer. Todo correcto hasta el momento, aunque a la media hora salí por patas a degustar el directo de los legendarios The Damned.
Puntuación 7

THE DAMNED (01.15 Adidas)
Otro error imperdonable, debería haberme quedado en el Heineken (que lo tenía al lado) y disfrutar de las dos horazas de show que se pegó Aphex Twin en el Primavera en vez de ir a ver como The Damned se quedaban a medio gas en una actuación que se notaba desganada, sin fuerza y sin nada que destacar. Sonido flojo, ellos sin demasiadas ganas y a esas horas, si no sabes levantar un directo para que la gente suba, estás perdido, sumidos en un aburrido show que ni con sus hits de toda la vida acababa salvando el obstáculo de la apatía colectiva. Acercarme a The Damned y luego a Converge (más abajo os explico el ridículo que hicieron) fue uno de los errores más grandes de los que me tengo que lamentar en el Festival.
Puntuación 5

CONVERGE (02.20 Pitchfork)
Lo de Converge fue una decepción mayúscula. Sin todavía haber tenido la oportunidad de verlos en directo, mi estreno en el Primavera con ellos estaba entre lo más esperado del festi. Pero fue empezar su directo, y los despropósitos y las sorpresas nada agradables minaron una actuación absolutamente nefasta y olvidable (incluso ridícula) relegándolos hasta la posición más baja de mis puntuaciónes de todo lo que llegué a ver en el Primavera. Es innegale que la capacidad técnica y musical de la banda está fuera de toda duda, Ben Koller es de otro planeta, Kurt Ballou es una máquina perfectamente engrasada y Nate Newton aporrea su bajo como nadie, pero fue precisamente el pobre Newton quien hacía las veces los coros necesarios para tapar la vergonzosa actuación de un Jacob Bannon absolutamente inrreconocible. Ni gritos (pocos y muy mal), ni rabia (parecía todo bastante impostado), ni fuerza (que se  perdía cada vez que abría la boca y soltaba esos gallos asesinados que salían de sus cuerdas vocales). Olvidable es decir poco. Una pena, pero es lo que hay, indefendible.
Puntuación 3

SKINNY PUPPY (03.15 Adidas)
Por suerte, el cierre de la noche a cargo de Skinny Puppy, otra de esas miticadas imperdibles del industrial canadiense en activo desde inicios de los 80 y con una de altibajos, problemas y desvaríos en su historia dignos de un banda de sus caracteristicas, dejó el listón más que alto con una actuación en la que el efectismo de sus disfraces y la contundencia de su ejecución, nos dejaron a todos boquiabiertos. Pues bien, el formato sencillo, una batería real y una caja de ritmos, una guitarra y las vocales, no les hizo falta nada más para entregar uno de los conciertos más crudos, espectaculares, entretenidos  y visuales de los que se dieron en el Festival durante los días que dura. Sin pilotarlos prácticamente nada, he de decir que me conquistaron sobremanera sus estéticas asociadas directamente con el cine de terror, el gore o la ciencia ficción, de la misma manera que lo hicieron sus rudimentarias y macarrónicas formas. Una auténtica sorpresa de lo más impresionante con la que ya he empezado a meterme a fondo empezando con el Too dark Park (1990), al parecer una de sus piedras angulares.
Puntuación 9

Del concierto sorpresa que dio Arcade Fire tampoco voy  a comentar mucho más que me enteré a toro pasado, con eso os lo digo todo.