5 años después del grandioso Demons se han vuelto a conjugar los astros para poder disfrutar de nuevo de una de las bandas del stoner rock europeo más respetadas en el underground. La historia de estos Mendigos Espirituales se remonta a principios de la década de los 90 cuándo Michael Amott (Arch Enemy, Carcass) decidió iniciar la banda. Desde entonces y dado su status de super-banda o proyecto paralelo, como bien tengan a llamarlo, tan solo hemos podido disfrutar de ellos en contadas ocasiones cuando sus apretadas agendas se lo permitían. Con todo el enredo que le supone a Michael juntar a gente de la talla de Shirlee D'Angelo (Arch Enemy) que ocupa el bajo, Per Wiberg (Opeth) a los teclados y Ludwig Witt (Firebird) a la batería hay que sumarle el añadido de que en los tres últimos discos editados por la banda el vocalista siempre ha sido distinto. Después de que JB de los Grand Magus se despidera por falta de tiempo y de coordianción con su banda nodriza el peso de las voces ha recaído sobre uno de los valores en alza del metal actual.


Otro más para añadir a la lista de lo mejor del año???, el tiempo lo dirá, por ahora os puedo garantizar que tiene bastantes números para entrar y que con las escuchas va ganando enteros.
Siguen sin acercarse a su época dorada, pero con éste álbum se reencuentran con la buena senda. Mola!
ResponderEliminarNo está nada mal, y Apollo se adapta bastante bien a la banda, los últimos temas sin duda alguna los mejores, destacando A New Dawn Rising y Believe In Me. Cojonudo, pero no es lo mejor de ellos, desde luego.
ResponderEliminarSaludos.