
En una noche en la que también actuaban los catalanes
Vórtice en la ciudad
Condal me decidí por los
Doble V de toda la vida ya que todavía no había tenido la oportunidad de ver uno de los mejores combos de rap nacional y porqué no, internacional también, como ellos mismos suelen decir,
con Violadores no hay competición... y encima en un recinto digno de los grandes como es el anexo del
Palau Sant Jordi, todo un lujo para una noche de excepción. La velada empezó a las 21.00 con
Nomah de telonero pero entre que tenía un compromiso familiar y que mi primo
Mezor (con el que iba al concierto) llegó tarde a recogerme llegamos al recinto cuando ya estaban en escena los de
Zaragoza, una pena ya que no pudimos ver su entrada triunfal, pero en cuanto empezamos a cabecear con los ritmazos del
Rumba y hacer de coristas de las imbatibles rimas de
Kase O, el rap se adueñó de nuestros cuerpos durante las dos horazas de concierto en las que cayeron los clásicos de siempre pero que sobretodo se apoyaron en su último álbum
(Vivir Para Contarlo 2006). Parece increíble como ésta gente se puede tirar 5 años girando con el mismo disco y llenar cada vez más, algo realmente insólito, me parece que es la tercera vez que vienen a
Barcelona con el mismo disco, alucinante.

Con un despliegue acorde con la magnitud del recinto se colocaron un pantallón detrás en el que en ocasiones proyectaban el vídeo del tema que estaban cantando y en otras teníamos la versión
Karaoke de los temas con las letras apareciendo en pantalla
(aunque os puedo asegurar que no hacía ninguna falta ya que el personal se sabía la lección de memoria). Como si de un altar sagrado se tratase el
Rumba y su
Vestax estaban colocados de manera estratégica en el mismo centro del escenario y en posición elevada para disfrute de toda la parroquia a la que dejó con serios problemas musculares para toda la semana causados por sus tochísimas bases hardcore con alma de funk y que además supo amenizar la velada intercalando remixes y bases modificadas para deleite del respetable.

Uno de esos momentos estelares fue cuando se cascaron el temazo
Haciendo Lo Nuestro dónde el fantabuloso
Rumba había preparado un beat diferente para cada estrofa, en la primera fue
Lírico al que le tocó navegar sobre un ritmo
old schoolero que recordaba a las bases
funkies de los 80, me pareció algo de la peli
Beat Street o de
Africa Mambaata pero no conseguí ubicarlo del todo, después le tocó el turno a
Hate que fluyó a velocidades de vértigo sobre un loop del
Billy Jean de
Michael Jackson con el que todo el mundo se pusó a bailar y vitorear al difunto
Jacko, y para finalizar el inimitable
Kase O se partió el alma sobre un ritmo puramente
electro que puso la guinda final a un tema que fue de lo mejorcito de la noche.

Otro de los momentos apoteósicos fue cuando
Xhelazz salió al escenario para acompañar a sus
"cos" y regalarnos dos temas que canta junto a ellos en
El Soñador Elegido, debut largo del mc
zaragazano.
Solo Importa El Rap y
Hamor Se Escribe Con H sonaron a la altura de pepinazos marca de la casa como
Vicios Y Virtudes, Máximo Exponente, Marrones Morenas Coronas, El Rey De Las Cantinas, Cantando, Vivir Para Contarlo, Asómate y un largo listado de temas entre los que incluyeron incluso alguna colaboración que habían hecho para otros discos, dos horas del mejor show de rap que he visto en mi vida.
Os pongo dos vídeos largos de dos de los temas que se cascó
Kase O en solitario, ya sé que todos se merecían un espacio
(si os descargáis los archivos adjuntos hay un montón de vídeos más) pero tengo una debilidad especial por éste hombre, bajo mi punto de vista no hay nadie capaz de superar la complejidad y la mística que poseen las rimas de éste hombre
... -Javier Ibarra es único, un icono del puto rap-, punto y aparte.
Brother simplemente sin palabras.
ResponderEliminarMe rindo a los pies de Kase O, Lírico, Hate y R de Rumba.
INCREIBLE
DW BROTHER